La Independencia de Tuxtla, 1821
José Luis Castro Aguilar
Marco A. Orozco Zuarth. [email protected]
(Fragmento)
Con el apoyo del clero, el ejército, los terratenientes y hacendados, el Ayuntamiento Constitucional declaró, el 4 de septiembre de 1821, la Independencia de la Villa de San Marcos Tuxtla, protestando conservar la religión católica, respetar a sus ministros, guardar la unión y la paz entre europeos y americanos, así como mantener la unión fraternal entre sus moradores, levantando el acta respectiva el secretario municipal don Salvador Madariaga. Al darse a conocer la noticia al pueblo de Tuxtla, que se había reunido en la plaza principal, éste empezó a gritar:
-¡Viva la Independencia!
-¡Vivaaa!
-¡Viva la libertad!
-¡Vivaaa!
-¡Viva la religión católica, apostólica y romana!
-¡Vivaaa!
-¡Vivan los ministros del altar!
-¡Vivaaan!
-¡Vivan nuestros hermanos europeos y americanos habitantes de nuestro territorio!
-¡Vivaaan!
-¡Viva el Señor Jefe del Ejército Imperial!
-¡Vivaaa!
-¡Viva don Salvador Peralta!
-¡Vivaaa! ¡Clap, clap,clap!…
Cuatro días más tarde, el sábado 8 de septiembre de 1821, el mismo cabildo tuxtleco -como legítimo representante del pueblo- jura la Independencia de la Villa de San Marcos Tuxtla, tal como lo había acordado el Ayuntamiento de Ciudad Real en nombre de la provincia de las Chiapas. La Independencia del municipio de Tuxtla Gutiérrez se alcanzó por la vía pacífica, sin hacer uso de las armas y sin derramar una sola gota de sangre. Por fin se habían terminado 290 años de colonialismo español. Un nuevo horizonte de vida y de identidad se abrió para los 5,000 tuxtlecos.










