Enrique Flores Amastal. Ciudad de México
Tú no volverás
Me asalta la flor
con su belleza natural,
como la piel de tu cuerpo,
como el color de tus labios
en boca tierna, sensual.
Recuerdos en soledad
con la resaca
de una embriaguez taciturna.
Te niegas al recuerdo
y en mi alocada angustia
levantas el vuelo, entonces,
el reloj detiene la marcha,
grita que tú no volverás.
Los ensueños duermen
en sábanas blancas
vírgenes de tanto esperar.
Los desvelos son cotidianos
esperan aun sabiendo:
Tú no volverás.
Mis aniversarios
Un día desperté en este planeta,
con nada, dependencia total,
se inició el conteo del tiempo,
conocí el suave seno de mi madre
escuché cantos politonales
de grillos, cigarras,
canarios y cenzontles
mis aniversarios
los vivo en soledad.
Me veo en tus ojos
Cuando sueño el invierno
aunque sé que es primavera,
añoro las noches tibias del otoño,
donde no soy joven ni viejo.
Entonces,
me veo en tus ojos,
y sé que se inicia el día
la noche tardará en llegar.
Tus ojos me dan seguridad
me enseñan el camino a ti
y a un nuevo amanecer.
Me pregunto de qué estás hecha,
si mis sueños no te arropan.
Tus ojos no pueden soñarme
porque cuando somos uno
el tiempo, el tiempo se detiene.
Enrique Flores Amastal
Me veo en tus ojos, se tomó del poemario Añoranzas Cotidianas.










