RedBull, con Verstappen y Pérez, tienen deber de mantener a raya a McLaren en el GP de Austin
Agencias
Diario de Chiapas
En la Fórmula 1, todo gira alrededor de Red Bull este fin de semana que se corre el Gran Premio de Austin: que si hacen trampa con un dispositivo que sube y baja la altura del auto; que si las actualizaciones del auto los pondrán de vuelta; que si Sergio Pérez está bajo presión; que si Liam Lawson es el nuevo Daniel Ricciardo en todos los sentidos. Lo único que saca al paddock en Texas de la monotonía redbulliana es Franco Colapinto.
Vayamos por partes, la acusación, claramente hecha por McLaren, en el sentido de que Red Bull utiliza un dispositivo para variar la altura de sus monoplazas entre calificación y carrera, para encontrar mejor rendimiento, está en investigación, pero el equipo que dirige Christian Horner lo niega todo… y tiene argumentos.
Aunque Zak Brown fue muy enfático en que debe hacerse justicia y Lewis Hamilton dejo ir una sospecha de que incluso con esas mañas “han ganado títulos”, la realidad es que todo mundo sabe que Red Bull ha tenido, desde hace tres años.
En teoría, un mecánico fue visto dentro del cockpit de un Red Bull ajustando los cinturones de seguridad (esa es la versión de Red Bull) y eso se interpretó como que así hacían trampa, pero no le habían quitado la nariz al auto ni el soporte de los talones de los pedales










