A iniciativa de reforma de ¿Quién se queda con el perro? …que sea por tómbola

En verdad que nuestros representantes populares son unos verdaderos locuaces que no saben en dónde están parados o cuál es su verdadera responsabilidad dentro de la máxima tribuna que existe en el país y que es el Congreso de la Unión.

Apenas tienen 50 días en el poder y ya empezaron, ahora que se dio un respiro en el tratamiento de las iniciativas que dejó por encargo el ahora expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a presentar cada reforma o iniciativa de ley que raya en lo ridículo.

El caso de la propuesta de analizar y votar ¿Quién se queda el perro?, en alusión a las parejas que deciden separarse y que los une el “sentimentalismo de quién se queda con la custodia de la mascota que ha hecho feliz su matrimonio mientras duró, sí que un golpe bajo a la inteligencia.

El caso, había que aclarar, no quiere decir que no se esté en el entendido de que se tiene que cuidar a los animales, pero quién en sus cinco sentidos hará más conflictiva la relación si entra la disputa por un gato, un perro, el cotorro o quien usted mande y diga.

Al final de camino la decisión de pertenencia de un animal, llámese mascota, quedará en segundo término porque lo más seguro es que una de las dos partes querrá salir corriendo y no estar preocupándose si se queda o no con el animal, sobre todo cuando al final los que son más “insensibles” son los hombres.

Además, no es la primera vez ni será la última que se graben escenas donde algún canino que haya cumplido su ciclo de vida con la familia, sea llevado a despoblado para dejarlo abandonado.

Si ya con los pleitos de custodia de los hijos es un problema mayor que normalmente les quedan a las mujeres, no nos imaginamos que un juez de lo familiar tenga que decidir quién se lleva la mascota a su casa.

En México hay temas tan sensibles y tan urgentes por resolver que el diputado de Morena, Armando Corona Arvizu, considera que este es uno de ellos. De ahí que se haya hecho viral el planteamiento de una reforma al Código Civil Federal para poder establecer una manera de actuar que responda por las mascotas cuando ocurre un divorcio. El legislador precisa que un gato o un perro son igual de importantes que cualquier patrimonio.

En tribuna, el legislador presentó su iniciativa “¿Con quién se queda el perro?” y aunque se dude, cuando pronunció esta pregunta, el pleno que regularmente es una zona donde todos están en la chorcha, menos poniendo atención al orador, esta vez callaron y escucharon la propuesta.

Muchos sonrieron, movieron la cabeza en señal de desaprobación o simplemente tiraron a loco a su compañero legislador, cuando éste asentó que el proceso de mediación tiene que ser avalado por un juez para que no sea otro problema esta decisión.

Para ello, propuso el diputado, se debe tomar en cuenta, las siguientes consideraciones, la capacidad de proporcionar un ambiente adecuado y seguro para las mascotas, la relación previa que se tuvo con las mascotas, la disponibilidad de tiempo y recursos para cuidar a las mascotas, y resalta, el que se considere cualquier historial de abuso o negligencia por parte de alguna de las dos partes.

“En caso de no llegar a un acuerdo para saber quién se quedará con la mascota, el juez también podrá asignar una tutela compartida si se considera la mejor opción. De ser así, la autoridad establecerá las responsabilidades de cada parte, incluyendo alimentación, veterinarios y tiempo de convivencia”.

El tema llegó a las redes sociales y el escarnio se hizo presente, donde lo más sensato que se dijo es que el diputado debe proponer iniciativas serias, al grado de que un internauta bromeó al decir que se haga un juicio como en la película de Buddy Súper Estrella, “donde el perro escogerá -con quien se queda- y no un Juez o Jurado.

El mejor de los casos, sugieren que se establezca que se quede con la mascota quien la compró o aportó para tenerlo en casa, y hasta algunos sugirieron no tener animales para que no haya problemas a futuro.

Y el más ocurrente, siguiendo el ejemplo de nuestros flamantes senadores y senadoras, sugirieron al diputado Corona Arvizu, que proponga que la custodia se ponga a la suerte de una tómbola.

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