Escritora AEPCH: Guadalupe Hernández Jiménez
Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.
María Guadalupe Hernández Jiménez, nace el 29 de noviembre del 2000, en Tuxtla Gutiérrez Chiapas, es licenciada en Administración de Empresas Globales, escritora chiapaneca, integrante de la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos (AEPCH), América Madre Internacional (filial Tuxtla Gutiérrez).
Ha escrito en la revista Duvalier Ediciones (3,8,15,17 y 21), revista Literatura Viva (Ediciones 1 y 2 año 2020), antologada en “Letras para Chiapas”, “Niños y poetas del mundo unidos en Navidad”, “Regalo de navidad” (AEPCH 2017), “Textiles del alma”, “Chiapa es su nombre” (CONECULTA 2018), “Poesía encadenada” (AEPCH 2018), “Volverá la luz”(AEPCH 2021), “De Tuxtla para el mundo”(AMA 2022), Antología CEPSURE(2022), “Apresuremos el abrazo”(AMA 2023), “Plegarias por la paz” (2024) y Revista TENDENCIA ediciones (22, 23, 25 y 26).
Ganadora del Concurso Nacional “La Juventud y la Mar” 2017 (2o lugar a nivel estatal) y ganadora del premio juvenil AEPCH 2020. Ha cursado los talleres: literaria “Menú de estilo poético” con la poeta Maru Díaz; La creatividad y la forma Artística, con el Maestro Aarón Vite (AEPCH 2017 y 2018); Taller virtual de narrativa con el maestro José Falconi (2021).
OBRA LITERARIA
Luna
(Fragmento)
Una noche de otoño no sé si la primera o la última, de esas noches que son más largas y el viento se siente frio y las hojas empiezan a bailar gentilmente al son que toca el viento, mientras que el suave sabor a mandarinas me invade y la luz de la luna ilumina los colores de las margaritas que resaltan ante mis ojos. Me pregunto con gran nostalgia si mis palabras serán escuchadas, si mi corazón podrás percibir, quizás, solamente es el ambiente perfecto para ser melancólica, pero la luz de la grande y misteriosa pero cálida luna me hace estar así. ¿Será acaso lo que llaman animismo? Pero es hipnótico el hecho de tener la luna tan cerca, creer que me sigue en cada paso que doy, que tras ella está mi reflejo como si fuera agua cristalina, como un espejo de plata… Ilusamente tengo la esperanza de ser como ella, tan llena de vida irónicamente, tan pura, tan brillante, aunque quizás solo romantizo ese hecho. Tan solo el pensar que de un momento a otro se esté solo, da miedo y es aterrador, pero la luna aun tan solitaria y misteriosa sigue ahí tan arriba, brillando, burlando la oscuridad que la rodea. Espero que el aire frio cubra mis pulmones y que arrastre mis pesares, que se lleve consigo el recuerdo de aquel adiós, que la luz de la luna me ilumine cada noche y así sepa dónde camino..










