Día de Muertos 2024, tradicionales ‘Calaveritas’

Marco A. Orozco Zuarth / Ciudad de México

La calaca se llevó a los del Movimiento
Por el andador del Río Sabinal,
se paseaba la temida huesuda,
vio a los del Movimiento Ciudadano
y pensó: “a todos me los llevo, sin duda’.

Pasó en el Jardín del Arte Carlos Frey,
era una tarde alegre de un buen evento.
La flaca exclamó: ‘Andan fuera de la ley,
por eso ahorita es el mejor momento’.

Ahí Rafa Molina, Lupita Bautista,
Chelita, Francis y Humberto Quintanar.
“Manos arriba, que nadie se resista,
Prepárense, a todos me los voy a llevar’.

A Beatriz Carretona Espinoza,
a Chabelita y Lupita Zepeda,
anunció riendo la parca asquerosa,
ellas gritaron: “sálvese quien pueda”.

La pareja Conchita y a Albino,
a Ana Karen y a David Escobar,
ya estaba escrito en su destino:
se los llevan, aunque sean a todo dar.

Tampoco se le olvidaron las Dianas,
ni las amigas Cometa e Irene.
Desde hace tiempo les traía ganas,
pues a las dos ya su hora se les viene.

A Edi Maber, Maricarmen, Saúl Trejo,
a Memo, Paty Villalba y Martha Elena,
los levanto a todos igual y parejo,
no le hace que mi carroza ya esté llena.

A Julio Sánchez, al buen Roberto Fuentes,
a María Eugenia, también a Don Adrián
y a don Miguel Arcadio, ya ni los cuentes:
desde hace rato en el panteón están.

Al artista Roberto y a Ángeles Ramírez,
y a todos aquellos que aquí no están,
ni se escondan, ni supliquen, ni los mires,
nada que hagan o digan, se salvarán.

Por andar moviendo el arte y la cultura,
y organizando encuentros y festivales,
les daremos su elegante sepultura
y los velaremos con café y tamales.

Calaverita del IMSS y Don Ignacio
En el IMSS llegó la huesuda,
con su risa tan sincera,
buscaba de forma ruda
a alguien en la enfermería entera.
Preguntó por García Téllez,
el fundador de aquel sueño,
decía: “Quiero que me selles
un pase al descanso eterno.”
Ignacio, con su mirada,
desde lejos la enfrentó,
y la muerte, impresionada,
su guadaña abandonó.
“Yo creé este noble espacio,
para cuidar al mortal,
no permitiré tu abrazo
ni que cause algún mal”.
La parca, algo confundida,
se retiró a otro lugar,
y el IMSS, con fuerza erguida,
quedó para siempre en paz.

Calaverita del Archivo Histórico
En el archivo histórico
la huesuda fue a rondar,
espantó al usuario público,
quería historias contar.
“¡Aquí guardan mucha vida,
hechos que no morirán!
Pero en esta recorrida,
ya a todos me llevarán”.
De pronto un viejo legajo
le cayó en el esqueleto,
“¡Qué de años y de trabajo!”
dijo al ver el gran objeto.
Ahí estaban ya guardadas
mil vidas, años y hazañas,
la muerte quedó asombrada,
respetó todas las páginas.
“Archivo, serás eterno,
tu historia voy a dejar,
pues aunque yo sea el invierno,
¡tu memoria vivirá!”

Marco Orozco

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