Romeo Duvalier Peña Román
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
Entre pinceles, dibujos, libretas, lápices, las paredes de adobe, las tejas rojas, las calles empedradas, la puerta de madera, el respirar de la tierra, ahí nació y creció Reymundo, solitario, conversador, sus textos e historias son vivenciales de sucesos, encuentros y anécdotas.
“Si pudieras volar, más allá de donde lo hacen las águilas, lograrías encontrar las manos de Dios, curando las heridas de tu corazón”. En estas letras, Reymundo nos deleita con su inspiración -que es realmente admirable- y logra transmitir lo que siente a través de sus letras.
El poeta puede inspirarse en el viento, en el amor, en su fiel amigo de compañía; es a veces romántico, tal vez podamos encontrar en su poesía algo que nos facilite el encuentro con el verdadero amor.
El amor se nos presenta de muchas formas. Cuando somos pequeños el amor lo representan nuestros padres y hermanos. Luego se amplía este círculo con los amigos. Estamos bien, pero crecemos y surge la necesidad de encontrar a esa persona que nos brinde algo que nadie más puede brindarnos.
También los fantasmas se enamoran. Ellos, igual que los mortales, sienten en el vacío del espacio de su ser, ese sentimiento bello, que es el amor.
Se representa a la muerte como única forma de escapar a la dura realidad y el rechazo; esta es también la liberación del alma.
Parte de su vida nos comparte en esta primera publicación de sus textos, al interior contiene su otra pasión: el arte de pintar, de realizar trabajos manuales en diferentes materiales.
Reymundo Hernández García: Nació el 29 de junio de 1979, en San Cristóbal de Las Casas Chiapas, México.
Ha participado en diferentes eventos.
En su niñez participó en la obra de teatro El Octavo Color, del grupo de teatro cubano Okantomi, siendo el Personaje principal; realizó el lema de la preparatoria del estado, nuevo en esta ciudad en el centenario de su fundación. “Un Ciclo Cien Años de Sabiduría y Leyenda” lema hasta ahora no reconocido de su autoría; ha participado en diferentes eventos culturales de poesía y declamación con la fundación Armando Duvalier; en el evento Esqueletos de Azúcar; eventos de poesía por la paz en medio Oriente y pinta en diferentes técnicas: óleo, acuarela, gis pastel, acrílico, lápiz.
Ha realizado murales en diferentes escuelas, participando en el concurso de Judas obteniendo dos primeros lugares, tres segundos y cuatro terceros, en años anteriores.
Ha participado en eventos especiales como el Aquelarre Cultural en el Barrio de Mexicanos, dando talleres de pintura y fabricación de catrinas.
“Di un curso de pintura de un semestre los sábados, cuando fui alumno de la Preparatoria Número Uno del Estado”.
Escribe poesía, relatos y actualmente está terminando una novela para rendir homenaje a su colonial San Cristóbal, en sus quinientos años de Fundación: 1528-2028, “El Coletilla”.
Ha sido jurado calificador en concurso de pirotecnia hace algunos años, y jurado calificador de concursos de pintura; el más reciente, organizado por el Club de Leones San Cristóbal e Internacional “Atrévete a soñar”.
Fantasía
Mujer de arcilla,
de volar papalotes
y perseguir mariposas,
de tez trigueña.
Tu cabello revoloteado de águilas reales,
y tus labios manantial de vino tinto.
La noche, tu mejor traje de gala,
tus ojos luz de plenilunio
y el vaivén de tu cintura es la clave de sol,
al son de la marimba.
Tus pies pequeños es el palpitar del corazón
a cada paso tuyo,
eres fantasía de la misma fantasía,
que hace soñar,
que hace creer que aun en la tristeza,
puede existir alegría,
ven a mis brazos, musa mía,
pon tu rostro sobre mi pecho,
no dejes que otro poeta,
describa entre sus poemas
tu belleza que es solo mía.
Fundación
Armando Duvalier A.C.










