-Debido al alto volumen de transacciones en línea, crean sitios web falsos y ofertas fraudulentas que buscan engañar a los consumidores.
Ainer González / Diario de Chiapas
Como cada año, México se prepara para una de las temporadas de ventas más grandes a nivel nacional: El Buen Fin, un evento que ofrece a los consumidores la oportunidad de adquirir productos con grandes descuentos y facilidades de pago.
La Profeco estima que, para esta edición, se espera un incremento significativo en las ventas en línea, dado a que desde la pandemia, el comercio electrónico ha ido ganando una mayor aceptación. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), en 2023, el comercio electrónico en México alcanzó un valor de 528 mil millones de pesos, un incremento del 23% en comparación con el año anterior. Por lo tanto, estiman que esta edición 8 de cada 10 mexicanos realicen sus compras de manera digital.
Sin embargo, así como incrementan las ventas en línea, aumentan los ciberdelincuentes, los cuales aprovechan el alto volumen de transacciones en línea, creando sitios web falsos y ofertas fraudulentas que buscan engañar a los consumidores. Este riesgo es especialmente relevante en un contexto donde México ha registrado 31 millones de intentos de ciberataques en el primer trimestre de este año, según datos de Fortinet.
Este efecto señala que ha llevado a las empresas mexicanas a destinar en promedio el 12% de su presupuesto de TI a ciberseguridad, lo que representa un aumento del 30% en los últimos cinco años, por lo que es crucial que las empresas refuercen sus sistemas de protección de datos, aseguren plataformas de pago seguras y empleen tecnologías de detección de fraudes para mantener la confianza de los consumidores. Además, la capacitación continua de sus equipos de TI se vuelve indispensable para prevenir y mitigar ataques.
Las últimas décadas, el país ha sido testigo de cómo el aceleramiento digital y la innovación han transformado la forma en la que crecen las empresas. Los procesos de automatización, el manejo de información, las herramientas de comunicación, la protección de datos, soluciones de autogestión digital, entre otras soluciones, habitan bajo el mismo lema: la conectividad, impulsando mejoras en eficiencia y competitividad. Más del 90% de las empresas mexicanas tienen acceso a internet, una transformación que ha sido posible gracias a la expansión de la infraestructura digital y a la adopción masiva de dispositivos móviles, colocándolo en el puesto 54 entre los países con mayor digitalización de 64 países evaluados, de acuerdo con el Ranking Mundial de Competitividad Digital, de International Institute for Management Development.
De tal manera, que la automatización de procesos se ha convertido en una tendencia crucial en el desarrollo de software, donde las empresas buscan constantemente optimizar sus operaciones y reducir costos. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 58% de las empresas mexicanas considera la automatización como una prioridad en su estrategia digital, y aquellas que han implementado soluciones automatizadas han logrado reducir hasta un 30% de sus costos operativos. En este contexto, los desarrolladores con experiencia en automatización y optimización de recursos son cada vez más demandados, y especializarse en esta área representa una excelente oportunidad en el mercado laboral mexicano.
El mercado laboral en México ha experimentado cambios significativos en los últimos años, impulsados en gran parte por la digitalización, la automatización y la adopción de tecnologías emergentes en diversos sectores. Con el crecimiento de industrias como el comercio electrónico, fintech y tecnología de la información, la demanda de profesionales con habilidades digitales y conocimiento en tecnología ha crecido exponencialmente. Por lo tanto, el talento especializado es cada vez más buscado por las empresas, pues los planes de digitalización están impulsando la creación de nuevos roles para hacer frente a los avances de diversas tecnologías
Las habilidades más demandadas hoy incluyen conocimientos en desarrollo de software, inteligencia artificial, ciberseguridad y, especialmente, automatización de procesos, dada su capacidad para optimizar y reducir costos en las operaciones. De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de la Industria de Tecnologías de Información (AMITI), el sector tecnológico en México generó más de 100,000 empleos directos y ha mantenido un crecimiento anual de entre el 5% y el 7%. Tan sólo con la IA se estima que los perfiles profesionales requeridos cambiarán hasta 65 por ciento para los empleados.










