Escritores AEPCH: CALAVERITAS

Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.

Edgar Colmenares Sol. [email protected]

Elsa D. Solórzano. La muerte muy salerosa bailando un alegre son vino a llevarse gustosa a los de la Asociación. Con poetas y escritores Ella arrasó por igual hoy yacen bajo las flores después de su funeral La flaca peló los dientes y sin dejarlo hablar a Chamé su presidente se jaló hacia el más allá También cargó con Lupita con Paty la tesorera que al igual que Elsa y Anita hoy lucen su calavera. Edgar Sol ahora redacta sus notas en el averno y de Hernán todos extrañan su humor mordaz y estupendo, Víctor y Mariel partieron con toda la directiva de AEPCH y ahora se encuentran descansando en la otra vida. Se murieron los poetas en el otro mundo están ahora todos le escriben a la chiapanequidad.

Socorro Trejo Sirvent. (Al Dr. Hernán León Velasco, Médico y Poeta). Una dama muy delgada, llegó a nuestra capital, iba vestida de negro, y con faz muy fantasmal. Aquí en la tierra coneja, iré pronto a visitar, a un galeno que es poeta, pues lo quiero enamorar. Llegó puntual a su cita, con el doctor, el urólogo, le dijo: Ay, mi doctorcito, traigo un dolor, que me ahogo. El doctor León Velasco pasmado se quedó al verla, ¡Qué dama tan delgadita! ha de tener gran anemia. La atendió con gran premura y le recetó un calmante, pero la dama, alevosa, le sonrió muy campante. No temas, Dr. León, no estoy enferma de nada, sólo que allá en el panteón, está tu última morada. Y con un largo suspiro, se convirtió en La Huesuda, y al verla, el Dr. Hernán, petateó con gran premura. Sus amigos literatos, todo el tiempo están llorando, pues lo extrañan sin parar, ya quieren ir a alcanzarlo. Por su parte, sus pacientes, esperan verlo llegar, al sanatorio Paredes, y suspiran sin cesar. El doctor Hernán León, ni sufre, ni se acongoja, pues allá en el camposanto siente vivir en la gloria. Ya que el poeta y galeno, derrocha amor por doquier, y la Catrina, triunfante, sólo se deja querer. Entre besos y poemas se pasea con el doctor, tomadita de su mano por las calles del panteón.

Marco Antonio Orozco Zuart.
Calaverita para Escritores y Poetas.
La muerte en su ronda avanza, con cuartillas va a bailar, busca poetas con danza, su tinta quiere atrapar. A Borges en su biblioteca la parca fue a visitar, y con voz que no se seca dijo: “Hoy vienes a rimar”. Octavio intentó esconderse tras versos de soledad, pero la flaca, al moverse, lo llevó a la eternidad. A Neruda, con sus mares, se lo llevó en un vaivén, ya no hay rimas, ni cantares, solo versos de otro edén. Escritores y poetas, se los llevó sin piedad, la muerte ríe y decreta: “¡Sus letras son inmortalidad!”

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