José Uriel-Karina Margarita, el binomio perfecto de la usurpación en el Legislativo

En Chiapas pensábamos y creíamos que en las elecciones de junio de 2024 sólo el ex auditor José Uriel Estrada Martínez se había pasado de lanza. No nos referimos en que ahora se haga el chistoso y minimice lo que en redes sociales se dice de él sobre su presunta responsabilidad en los actos de corrupción y complicidades cuando fungió como titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE).

El diputado moderno por el distrito indígena de Simojovel, dice que no tiene nada que ver con el asalto que sufrió la Auditoría.  Si somos realistas, podremos decir que es verdad, que quizás él no tiene vela en el entierro en dicho delito, pero de que piense que haya una luz de esperanza de que se hayan llevado las pruebas digitales de lo que se rumora sean los documentos que involucran a muchos ediles en actos de corrupción, eso que ni lo dude.

Él se deslinda de que tiene nueve meses que dejó la ASE, pues en eso no miente, tiene mucha razón, pero nomas se le recuerda, por si quiere verle la cara a la sociedad en su conjunto, que lo que se intenta desaparecer tiene que ver con auditorías de años anteriores a 2024, las cuales, si somos estrictos, le corresponden las que se generaron en el primer semestre de este año.

El tema de José Uriel viene a colación por la sencilla razón de que ya se hizo público que tiene competencia en eso del atraco (palabra favorita de José Uriel) de diputaciones espurias, simuladas, usurpadas.

El oriundo de Simojovel no puede presumir que se le sindique que cobra y esté blindado como legislador por todas las atrocidades que cometió en complicidad con los presientes municipales que terminaron su gestión el primero de octubre pasado.

Lo interesante de lo que dice es que ahora «al legislador local patán solo se le conoce en fotos por sus actos de corrupción, tomando café con algunos políticos, ex colaboradores de la ASE quienes antes, cuando estaban a su servicio le decían ‘jefecito’, hoy lo detestan por su carácter grosero, soberbio y prepotente”.

En la región de “Los Bosques”, ahora se sabe y no los reconfirma en una aportación informativa el compañero de mil batallas, Silvano Bautista, que la diputación federal por aquella zona se le adjudicó de manera malévola a Karina Margarita del Rio Zenteno, quien para adueñarse de la candidatura violó diversas disposiciones electorales “al hacerse pasar como ‘indígena’ para ocupar la diputación que hoy usurpa y desde donde dice defender los derechos e igualdad”.

En poco más de siete semanas para Uriel y 11 para Karina Margarita, lo que les distingue es que no tienen ninguna aportación legislativa que contribuya al sistema político o las políticas públicas y peor aún, que hayan visitado su distrito para dar parte de su labor, menos que tengan la valentía de decirle que por su usurpación están ganando más de 100 mil pesos mensuales. 

“A Karina del Rio la conocen como mujer de negocio, ex administradora de la gasolinera “Rubens Exprés” en el municipio de Simojovel, la cual era propiedad de su esposo Limber Hernández Bonifaz, donde su situación financiera era crítica; también fue denunciada en la mañanera por el ex presidente de la república AMLO por vender huachicol y litros incompletos.

En el año 2021 – 2024 junto a un grupo exclusivo de Morena, Karina del Río llegó como diputada local en el distrito XI, poco tiempo de concluir su periodo como diputada local fue designada como candidata a diputada federal por el distrito II. Dese ese tamaño la corrupción.

Como diputada local no tuvo resultados en favor de sus representados, exclusivamente sirvió de acompañamiento al gobernador del estado y presuntamente a charolear a algunos alcaldes pidiendo obras para una constructora.

Según los estatutos de Morena, las candidaturas las designarían a través de encuestas internas; sin embargo, Karina del Río ya estaba designada como candidata a diputada federal, esto sin ser indígena, falseando identidad.

En un posicionamiento que hizo hace un par de días ya como diputada federal, se pronunció en favor de las políticas públicas de la presidenta de la República, nada nuevo para sus representados ya que no tiene iniciativa propia, pues lo mismo hizo como diputada local, aplaudir a AMLO.

Algo que causa gracia, fue el decir que celebra la iniciativa de la presidenta respecto a la defensa a los pueblos originarios, principalmente a las mujeres indígenas, a las cuales han violado sus derechos a los espacios públicos, y por tanto ello suena contradictorio.

Karina del Río no es indígena y precisamente ella violó el derecho de una mujer étnica, no habla tzotzil y se atreve a decir que los pueblos originarios habría que comunicarse en su propio dialecto; mientras tanto, ya suena el nombre de su esposo Limber Hernández Bonifaz como delegado regional de la secretaría de Bienestar”.

Si alguien cree que la Cuarta Transformación es diferente, estos ejemplos nos ubican en nuestra triste realidad.

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