Huyó de Comalapa de la violencia y en Tuxtla una bala perdida le arrebató la vida a Yuritzia; tenía 16 años
Itzel Grajales / Diario de Chiapas
Yuritzia Elivani Ramírez Pérez huyó con su familia de la violencia que se apoderó de su pueblo, Frontera Comalapa; sin embargo, murió víctima de una bala perdida, la noche del 20 de noviembre, durante un enfrentamiento en uno de los principales bulevares de Tuxtla Gutiérrez, mientras se trasladaba en un transporte colectivo. Tenía solo 16 años.
Las imágenes de su cuerpo inclinado sobre uno de los asientos de la unidad de la ruta 45 causaron conmoción entre los usuarios de las redes sociales. Se observa también ahí a un hombre, probablemente el conductor del vehículo, tratando de reanimarla, sin éxito.
La “combi” pasaba en su ruta habitual, sobre el bulevar Belisario Domínguez, a eso de las ocho de la noche, cuando empezó la balacera entre civiles armados. Se trata de uno de las zonas de mayor circulación, frente a la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), y donde se sitúan hoteles, restaurantes y comercios de todo tipo.
El pánico no se hizo esperar y con razón: en la capital de Chiapas estas escenas no se habían presentado nunca. La ciudadanía coincide en que solo lo veían en noticias de entidades del norte del país, o en películas. Pero era cierto, ocurría aquí.
Un hombre muerto y varias personas heridas, entre ellas una mujer, es el reporte de la Fiscalía General del Estado (FGE) en un breve comunicado, donde también da cuenta de Yuritzia, quien murió “a causa del fuego cruzado”.
Yuritzia es recordada como una alumna dedicada y responsable del Centro de Bachillerato Tecnológico, Industrial y de Servicios(CBTis) número 233, buena hija, una joven entusiasta que gustaba de la música y fiel cristiana dedicada al servicio de la Iglesia Presbiteriana.
Este jueves 21 de noviembre su madre, familiares y amigos le daban el último adiós en una funeraria de la ciudad. Aun estaban desconcertados: solo tenía 16 años; descanse en paz.










