Itzel Grajales / Diario de Chiapas
Desplazados del ejido Puebla, del municipio de Chenalhó, marcharon este lunes en la capital del estado; con lonas y pancartas, expresaron que darán su voto de confianza al gobernador electo Eduardo Ramírez Aguilar, para resolver el conflicto armado que los obligó a dejar sus hogares el 26 de mayo de 2016.
Araceli Cruz López, vocera del grupo integrado por más de 250 personas, sostuvo que el actual gobierno no atendió su demanda de generar condiciones para garantizarles un retorno seguro y digno su comunidad.
“No hubo la voluntad ni la sensibilidad de dar una solución definitiva a nuestro desplazamiento; la cuarta transformación se olvidó de nosotros como víctimas, pero seguiremos en lucha y alzando la voz”.
Enfatizó que a unos días de concluir este sexenio, su esperanza está depositada en la nueva ERA, porque confían en la experiencia de Eduardo Ramírez en la resolución de conflictos sociales.
“Sabemos que Eduardo Ramírez resolvió el tema del grupo de desplazados de 2013, y al momento de retornar estas personas, él llegó personalmente al ejido Puebla. En ese entonces dio una solución eficaz e inmediata”, dijo.
Apuntó que actualmente se encuentran refugiados en un campamento provisional ubicado en San Cristóbal de Las Casas, en condiciones humanitarias difíciles, especialmente para niñas, niños y adultos mayores.
“Hemos sufrido bastante, no hay atención médica ni para los alumnos que estudian, no es lo mismo que estar en una comunidad, pero el mal gobierno nos deja botados, es lo que nos da rabia y nos da coraje”, manifestó Cruz López.
Terminada la marcha, frente al Palacio de Gobierno, detalló que del total de 61 familias desplazadas, 34 decidieron regresar a su comunidad; sin embargo 27 aún están a la espera de ser reubicadas, dentro de ellas, los deudos de Guadalupe Cruz Hernández, asesinado el día del desplazamiento.










