Enrique Flores Amastal Ciudad de México

BACALAR II

Me llama el sureste
¿la razón? No lo sé,
hay una belleza femenina
en Bacalar, mi memoria
recuerda sus días soleados,
su laguna encantada
con sus mil colores,
sus golosinas: las marquesitas.
Leyendas de corsarios,
Pueblo
mágico, que oferta
un cielo azul, o es el reflejo
de los colores de su laguna.
Su poesía descansa
en la copa de las palmeras,
y los poetas, en la casa
de todos los escritores.
Su vegetación rima
con su sol a cuestas.
Lugar para las letras,
lugar de cantos,
de colibríes, de cenzontles.
Bacalar,
nacimientos del cielo,
lugar de diálogo con las estrellas.
Con isla de
pájaros, loros y búhos
descanso de romeros.
Por alguna razón,
Bacalar en mi memoria
Bella tierra de ilusiones.

SOÑADOR

El hombre que te mira
sueña mariposas,
siembra nubes y piensa
que tienen
sabor a sandia,
¡lo confunde con tus labios!
Las penas
huyen temerosas
al ver el color de tus ojos,
ese violeta acentuado
de acuerdo al
color del pupilente.
En el mar, los
peces cansados
de amarte,
duermen con la marea,
sueñan con ser peinetas
para adornar tu linda cabellera.
El hombre se despereza,
se flota los ojos y mira,
contempla, su realidad,
y comprende que ha sido
solo un sueño.

Enrique Flores Amastal

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *