De acuerdo con la investigadora de la facultad de Ciencias de la Nutrición y Alimentos, la evidencia científica es contundente al relacionar el consumo de los productos procesados, altamente calóricos, con un mayor riesgo para desarrollar diabetes
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
La petición que hizo recientemente la organización El Poder del Consumidor, para que se suspendan las caravanas Coca Cola, es correcta, tomando en cuenta que son productos altamente calóricos y sin ningún aporte nutricional, comentó la investigadora de la Unicach, Erika Judith López Zúñiga.
En una entrevista, respaldó la petición, ya que los nutriólogos están preocupados por el aumento de la obesidad y diabetes entre la población joven y los menores, que se relaciona con malos hábitos de vida, como el sedentarismo, pero también el consumo de bebidas altamente azucaradas.
De acuerdo con la investigadora de la facultad de Ciencias de la Nutrición y Alimentos, la evidencia científica es contundente al relacionar el consumo de los productos procesados, altamente calóricos, con un mayor riesgo para desarrollar diabetes, una pandemia que está afectando la vida de miles de personas en Chiapas.
“Se deben evitar estas promociones, aunque reconozco que la empresa ha tenido un éxito al vendernos la idea de familia, de compartir tiempo juntos, y en el centro está su refresco; mientras que los profesionales de la salud nos enfrentamos a que cuesta mucho vender salud”.
De acuerdo con la organización El Poder del Consumidor, estas caravanas están violando las normativas sanitarias, ya que tras la fachada de ser un “evento navideño” no son más que una abierta publicidad de un producto, con la finalidad de llegar al público infantil.
Refirió que las investigaciones para conocer el impacto de los productos procesados y ultraprocesados en la salud humana continúan, son muchos, y apuntan a que no favorecen la salud, sino todo lo contrario.
En el caso de Chiapas, el impacto que ha tenido la marca Coca Cola ha merecido la atención internacional, por el impresionante consumo que hay en localidades indígenas como San Juan Chamula, considerado el lugar del mundo en donde más se bebe este refresco, aunque en paralelo, las poblaciones originarias enfrentan una epidemia de diabetes.
La preocupación en estas regiones no es sólo que se haya posicionado como una “bebida mágica”, sino que incluso ha desplazado el consumo de agua; también se señala la extracción de agua para poder elaborar la bebida, y con ello provocar el descontento social en comunidades que no encuentran otra forma de hidratarse.
López Zúñiga refirió que también en otras localidades del estado se analiza el impacto en la salud de consumir refrescos, encontrando que hay poblaciones que normalizan porciones de 2.5 litros como un consumo habitual, y que esta conducta los acerca cada vez más a padecer la diabetes y sus consecuencias antes de la tercera década de la vida.










