Mientras que el resto del año, en promedio, los mexicanos consumen 4.4 litros de alcohol, aunque con un patrón de excesos visible los fines de semana
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
El último mes del año también está asociado al riesgo de excesos en el consumo de alcohol, de acuerdo con la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), hay que evitar consumos que puedan resultar potencialmente mortales.
De acuerdo con la Conadic, un adulto promedio puede incurrir en la ingesta excesiva al beber cinco cervezas de graduación alcohólica estándar, ya que esto representa 60 grados de alcohol en sangre.
Si bien este consumo ya representa un riesgo, beber más está directamente relacionado con accidentes y hechos criminales, así como diversas conductas de riesgo.
Mientras que el resto del año, en promedio, los mexicanos consumen 4.4 litros de alcohol, aunque con un patrón de excesos visible los fines de semana.
No obstante, se señala al mes de diciembre por la cantidad de festejos, y que en muchos el alcohol está presente, incluso la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, refiere que puede ser un mes complicado para las personas que están buscando dejar de beber.
Además del llamado a la moderación, está el de evitar que los menores consuman alcohol. Por ningún motivo, ni en pequeñas porciones, los menores deben consumir alcohol.
Sin embargo, la última Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, reveló que 39.8 por ciento de los menores de edad, es decir, cuatro de cada diez, han consumido alcohol alguna vez en la vida, y 8.3 por ciento consumieron cinco copas o más en el último mes.
Los datos también indican que el consumo en menores va en aumento, ya que el consumo excesivo en menores de edad se incrementó de 4.3 a 8.3 por ciento.
Mientras que un estudio de Carga Global de Enfermedad colocó al consumo de alcohol como el sexto factor de riesgo asociado a muerte prematura en la población general, sin embargo, en población menor a 20 años el alcohol pasó a ser el cuarto factor de riesgo más importante para muerte prematura y el quinto factor de riesgo para discapacidad, con diferencias importantes entre sexos.










