Las locuras de la morenista
No cabe duda que, en este México querido, pese a todos sus pesares, aún podemos ser testigos de hechos que podríamos decir son mágicos, extraordinarios, fuera de lo común. Pero ello a toparse con acontecimientos que rayan en lo absurdo eso sí que no tiene razón de ser, por llamarlo de alguna manera sin que suene el comentario a una mentada.
En los últimos ocho años, la política dio un giro de 360 grados, tanto que el partido hegemónico, el otrora PRI, quedó relegado a la sobrevivencia, junto con el PAN, que luchan por sacudirse del marasmo en que se encuentran, castigados por el voto ciudadano por todos los errores que han cometido sus integrantes, sus dirigentes.
De este empantanamiento partidista surgió el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), cuyo líder fundador aprovechó para darle una sacudida a su política que venía labrando casi tres décadas atrás, y cuyo nombre, a propósito de la reciente celebración religiosa del 12 de diciembre, lo aprovechó para relacionarlo con la espiritualidad religiosa que arrasa en México, como es la adoración y fe que se le tiene a la Virgen de Guadalupe.
Como parte de la manipulación de las masas, fue muy bien pensado crear a Morena para relacionarla en el nombre con la principal celebración masiva que se le hace a la Virgen. El resultado ya se sabe, un país prácticamente arropado en favor de la Virgen de Guadalupe y cotejado por el color del partido Morena y cuyo lema de propagación en las políticas públicas se concentra en la llamada Cuarta Transformación.
La 4T es quizás hoy en día la palabra compuesta que más se cita en reuniones oficiales o mítines del partido en el poder, pero eso a que a alguien se le haya ocurrido nombrar por sus pantalones a un municipio o colonias de éste, La Cuarta Transformación, con el consiguiente cambio de nomenclatura, sí que está para pensarse el grado de políticos o en este caso, de alcaldes que se tienen gobernando no muy cuerdos a la realidad.
El gobierno de Tultitlán, en el Estado de México, dio a conocer la nueva fusión de las colonias Fimesa I y Lomas del Parque Segunda Sección para dar paso a la creación de una sola, la cual se denominaría “Cuarta Transformación. Como sería lógico pensar, está relacionada a los proyectos y dichos que implementó e hizo famosos como parte de su colorido lenguaje, el ex presidente, Andrés Manuel López Obrador, durante su sexenio de 2018-2024.
Se imagina que hoy ya estas dos localidades ya no existan y en lugar de referirse a la calle Gardenias, por citar un ejemplo, hoy se busque mediante la aplicación de Google, la llamada “Me canso ganso” o “Acúsalos con tu mamá”. Otras más tienen nombre de los proyectos o programa que puso en marcha el ahora exmandatario.
En la lista aparecen estos nuevos nombres de calles: “Salario Mínimo”, “Guardia Nacional”, “Canasta Alimentaria”, “Parque Lago Texcoco”, “Becas Benito Juárez”. “Sembrando Vida”, “Madres Trabajadoras”, “Aeropuerto de Tulum”, entre algunas otras.
En serio que es de risa y al mismo tiempo hasta preocupante el grado de pleitesía que quiere mostrársele al fundador de Morena. La situación, como era obvio, sacó del anonimato a estas dos colonias, cuyos pobladores se han estado movilizando para exigir a la autoridad que se regrese a las direcciones ya registradas y con las cuales, hacen sus operaciones de gestiones domiciliarias.
“En redes sociales, la modificación gubernamental se ha catalogado como la apropiación cultural de una colonia en litigio, dado que el renombramiento de las calles ha generado percances en los domicilios que abarca la zona”, se cita como tendencia este concepto.
Independientemente de los problemas legales que ello puede generar, de último momento se supo que la alcaldesa de Tultitlán, Elena García Martínez, reconoció que se hicieron los cambios de nomenclatura sin consultar a la población, pero que no hay marcha atrás para que la Cuarta Transformación persista como el nombre oficial vigente.
De concretarse esta marrullería, no cabe duda que el entorno se torna peligroso, pues podría pensarse que esto formaba parte de una broma, al estilo del 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes, pero no, algo ha pasado en el fondo como para que las mentes de los políticos morenistas estén enfermas de poder como para concretar barbaridades, sin ton ni son. La verdad es que con lo que hemos visto, no estaría mal que todos estemos confesados, libre de todo pecado.










