La amnesia y su correlación con experiencias traumáticas
Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas. [email protected]
En los últimos años, la explosión de informes de abuso infantil ha planteado preguntas sobre la naturaleza de la memoria para eventos traumáticos, la ocurrencia de amnesia para el abuso infantil y la validez y precisión de los recuerdos recuperados. Muchos clínicos aceptan los recuerdos recuperados de abuso infantil como informes esencialmente válidos de experiencias tempranas y el trabajo clínico con recuerdos recuperados ha demostrado ser útil en algunos pacientes. Recientemente, sin embargo, varios investigadores han cuestionado la validez de la memoria recuperada del abuso infantil, argumentando que muchos clínicos pueden estar coludidos en la creación de pseudorecuerdos. Ha surgido un acalorado debate sobre el papel de los terapeutas en la recuperación de recuerdos previamente no recordados de abuso infantil.
Estudios recientes en psicología cognitiva, han demostrado que los recuerdos pueden ser inexactos. El papel de la sugestión en la maleabilidad de la memoria también ha sido bien establecido en estudios de laboratorio. En algunos protocolos, a los participantes se les muestran fotografías, diapositivas o cintas de video de un evento y luego se les pide que recuerden el evento. Cuando se les dan pistas o sugerencias, a menudo cometen errores con respecto a los detalles periféricos de los eventos.
Sin embargo, a pesar de la evidencia de que el contenido de la memoria puede ser influenciado por la sugestión, la excitación emocional y el significado personal, la mayor parte de la investigación sobre la memoria en realidad apoya la precisión de la memoria para los componentes centrales de los eventos significativos.
También hay evidencia de memoria para eventos que no ocurrieron. Una conocida pseudomemoria personal fue descrita por Piaget, el conocido teórico suizo del desarrollo cognitivo infantil. Piaget sugiere que las personas pueden crear pseudorecuerdos de eventos que en realidad nunca ocurrieron, especialmente después de que personas confiables les informaron de tales “eventos”. Los recuerdos pueden parecer válidos y las personas pueden no recordar la verdadera fuente de la información (la llamada amnesia de la fuente).
La investigación clínica generalmente ha apoyado los conceptos de amnesia disociativa y memoria recuperada en relación con eventos traumáticos. Estudios sugieren que la incidencia de amnesia está altamente correlacionada con el inicio temprano del abuso, la cronicidad del abuso y la gravedad del abuso (por ejemplo, violencia, perpetradores múltiples, lesiones físicas, miedo a la muerte).
El fracaso masivo en la integración de períodos enteros de la infancia, es consistente con la hipótesis de que las experiencias traumáticas intensas y crónicas pueden conducir a cambios generalizados en los mecanismos de procesamiento y almacenamiento de información. Por lo tanto, la memoria traumática puede ser diferente de la memoria ordinaria.










