¡Qué chiste! Alza al salario e incremento por igual en servicios de todo tipo
Desde el primero de enero de este año, entró en vigor el aumento salarial general que pasó de 248.93 a 278.80 pesos diarios y que el salario mínimo de la Zona Libre de la Frontera Norte se incremente de 374.89 a 419.88 pesos diarios. Los salarios mínimos profesionales del listado integrado por 61 profesiones, oficios y trabajos especiales se incrementarán en 12%.
Ajustes que han sido bien recibidos por los mexicanos, pero que, en la práctica, vienen siendo igual o peor para los ciudadanos que luchan a diario y a brazo partido, salir adelante en la vida. ¿Y por qué peor? Por la sencilla razón de que, con el aumento al salario autorizado, los precios de los productos básicos, de combustible, transporte y demás, incrementan de acuerdo a lo que se genere por la oferta y la demanda o por la presión que hacen las grandes empresas dominadoras del mercado.
Desde el miércoles pasado, los refrescos y bebidas saborizadas, galletas y pan, dulces y chocolates, cigarrillos, café o cervezas, son los que registran incremento en sus precios ya sea por las alzas en los costos de producción o los impuestos aplicados por la Secretaría de Hacienda a partir de este mes.
Además, muchos sectores no esperaron hasta enero para iniciar con el alza en sus precios, sino que desde el mismo mes de diciembre hubo varios productos que dispararon sus costos. Alimento de primera necesidad como la carne, lácteos o verduras tienen ya un ligero incremento que no se hace evidente por la “euforia” con la que todavía está viviendo el ciudadano por las fiestas de fin de año.
En los municipios de Chiapas o en ciertas zonas turísticas, esta práctica ha sido ya efectiva, afectando a cientos de hombres y mujeres que requieren la contratación de servicios públicos. Los municipios de San Cristóbal, de Oxchuc, Comitán y la zona de Mezcalapa, han dado a conocer el alza en las tarifas del transporte, son un ejemplo de ello.
Y en este caso, ninguna autoridad hace nada para controlar esta vorágine de decisiones de cúpulas empresariales que les vale lo que digan las autoridades del ramo, pues éstas saben que ya no pueden hacer nada, cuando los ha rebasado el sistema de la oferta y la demanda.
¿Quién controla la decisión de los transportistas de Oxchuc que anunciaron un incremento en sus corridas a San Cristóbal de Las Casas y viceversa? ¿Dónde entra la Secretaría de Transporte para frenar la ambición de los concesionarios?
Lo mismo pasa en los productos de la canasta básica, la dependencia fantasma desde hace ya muchos años, la Procuraduría Federal del Consumidor ni vigila ni controla y mucho menos, norma los precios de los productos, porque simplemente no tiene injerencia.
Es una institución que está de membrete. Lo hemos dicho, no tiene caso su funcionamiento porque esta sí que es inoperante, tanto que solo es efectiva para exigir a las empresas que hacen conciertos y que los suspenden por determinada circunstancia, que regresen el dinero de los boletos comprados al público.
Además, cambiando de rumbo, “por usos y costumbres”, las zonas arqueológicas del país son objeto de un alza importante para ingresar y este se anuncia los primeros días de cada año. El Instituto Nacional de Historia y Antropología sólo se limita a dar las nuevas tarifas, y no hay poder humano que le cuestione sus decisiones.
Lo mismo sucede con el pago de peaje en las carreteras del país. En cuestión de horas se hará el anuncio de este incremento y donde Chiapas también será perjudicado, pues es un incremento que se autoriza de forma general.
O qué pasa con los precios de gasolina magna, Premium o el diésel, que desde diciembre sufrieron un incremento importante, a pesar del compromiso institucional que se tomarían medidas.
Lo que intentamos decir es que es muy buena la decisión de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos de incrementarlo, pero lamentablemente no hay control del alza de los productos y servicios que consume el mexicano. Esto no funciona porque la inflación económica no para, no hay equilibrio y al final, el mexicano pierde más a pesar de que la intención gubernamental.
El país, al final, está rebasado y cuando decimos país, nos referimos a las autoridades de gobierno, a menos que usted tenga otra causa que respetamos y aceptamos.










