Llama diputada luz María Castillo Moreno a quienes la padecen a desarrollarse como bien puedan hacerlo, porque de esta manera no van a encontrar límites; su caso es un ejemplo viviente
M d R / Diario de Chiapas
En el programa Tiempo de Mujeres, conducido por Itzel Grajales, estuvo como invitada la legisladora chiapaneca, Luz María Castillo Moreno, habló sobre las dificultades que pasan las personas con discapacidad.
La originaria de Comitán de Domínguez, señaló que su infancia fue tan normal como cualquier infante, ya que no sentía una disparidad sino el amor y apoyo de sus compañeros.
Sin embargo, cuando entra a la secundaria comienza a ser víctima de bullying por parte de sus compañeros tanto físico como psicológico, “físico porque me tiraban mis cosas al bote de la basura, me querían golpear; los maestros me decían que me tenían por una norma, me dejaban el doble de tarea, llegó hasta un punto en que mis papás me dijeron te vamos a cambiar de escuela”.
Tras el cambio de escuela, Castillo Moreno se encontró que en esta nueva institución los maestros hacían equipos para que los alumnos la apoyaran, como un modelo solidario para que los alumnos aprendieran a valorar el trabajo en equipo.
Esta escuela tenía un maestro en educación especial y una psicóloga que apoyaban en que este esquema de trabajo conjunto se realizara en un proceso natural.
“La discapacidad es un estilo de vida distinto, no se trata de que se va acabar el mundo; también se lo digo a las personas que adquieren la discapacidad por una enfermedad, por un accidente o por la edad”.
Explicó que los padres deben impulsar a sus hijos discapacitados, no truncarlos, y subrayó la importancia de que estos deben desarrollarse como bien puedan hacerlo, porque de esta manera no van a encontrar límites.
“Yo he visto a compañeros que son ciegos, pero tienen una audición, otra capacidad, desarrollan otras habilidades como en mi caso yo no tengo brazos, pero mis manos son mis pies”.
Recalcó que es importante el respeto a los demás, “pero más importante es saber soltar y lo digo por los papás, saber que la vida es cruel, pero nuestro trabajo es concientizar y el cambio es de todos”.
El síndrome de Roberts es un trastorno genético poco frecuente que se caracteriza por retraso en el crecimiento, anomalías en las extremidades y malformaciones craneofaciales; en el país solo tres personas tienen esta discapacidad comentó la legisladora.










