Chiapas, una región de México que registra, por lo menos, unos tres mil sismos al año, la mayoría son imperceptibles.
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
En regiones con alta sismicidad como Chiapas, el cumplimiento del reglamento para la construcción es crucial para salvar vidas durante un fenómeno sísmico, destacó Avith Mendoza Ponce, investigadora del Centro de Monitoreo Vulcanológico y Sismológico, de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).
Esto ha quedado demostrado en países como Japón, en donde el último gran terremoto no causó muertes; fue el tsunami lo que generó los decesos.
“Tenemos el ejemplo de este país y sus protocolos de construcción, con edificios seguros en los que, por más intensidad del sismo, la población no pierde la vida en ellos”, agregó.
Y lo mismo debe aplicarse para Chiapas, una región de México que registra, por lo menos, unos tres mil sismos al año, y aunque la mayoría son imperceptibles, cuando la población siente que el suelo se está moviendo hace todo lo posible por salir de las edificaciones en donde están, en muchos casos porque no se sienten seguros dentro de ellos.
Mendoza Ponce opinó que una construcción fiable, de acuerdo al reglamento, puede ayudar a cambiar esta percepción.
“La autoconstrucción es un gran problema en el país, hace falta unir esfuerzos con ingenieros civiles y especialistas en geociencias para capacitar a las comunidades, para que al menos se corrijan errores fatales que suelen costar vidas”, añadió.










