Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
El patrón de consumo excesivo en periodos cortos de tiempo, sigue definiendo la ingesta de alcohol en todo el país.
La Comisión Nacional contra las Adicciones, y la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, señalan que este consumo excesivo ocurre los fines de semana, y los jóvenes suelen ser los principales protagonistas de las sendas borracheras.
Aunque alertan también que al menos cuatro de cada 10 menores de edad ya han consumido alcohol, por lo menos, alguna vez.
Y este acercamiento temprano a la bebida no se redujo en números, al contrario, en los últimos cinco años el inicio se redujo por debajo de las 14 años, lo cual condiciona el inicio temprano de una fuerte adicción.
Ambos organismos hacen un llamado a no minimizar el uso en niveles bajos, ya que también implica riesgos para la salud, principalmente en presencia de niñas, niños y adolescentes.
De acuerdo con la Conadic, el abuso de alcohol se asocia con más de 200 afecciones a la salud física con importantes consecuencias a nivel familiar y social, por su relación con distintos tipos de violencias, accidentes de tránsito y por ser un factor de riesgo para sufrir lesiones y problemas de salud mental como depresión y ansiedad.
Para ofrecer opciones de recuperación, recientemente la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, anunció un fortalecimiento de capacitación, enfocado en la diversidad e inclusión, promoviendo un enfoque sensible y respetuoso para quienes forman parte de los más de 14 mil grupos de ayuda mutua distribuidos en el país.
Es decir, que estos grupos sean sensibilizados para tener las puertas a personas de pueblos indígenas, con discapacidad o de la diversidad sexual, y que se sientan visibles dentro de la comunidad de AA.










