Crecen denuncias contra funcionarios del Inami

M de R

Activistas y asociaciones en defensa de los derechos humanos de los migrantes, señalaron que la corrupción que existe dentro de las oficinas migratorias en Chiapas es un cuento de nunca acabar, del cual tiene pleno conocimiento el mismo Comisionado del Inami, puesto que simulan ayuda pero al final les venden todos los trámites de regulación.
Una de las quejas que más predominó fue la de usuarios mexicanos de los aeropuertos, ya que era imposible encontrar boletos de avión porque ya se habían vendido por medio de la aplicación de citas de CBP one, principalmente a extranjeros de origen asiático.
Apuntaron que cuando tenían suerte de encontrar un boleto para viajar dentro del mismo territorio mexicano, el precio era muchísimo más caro que un boleto de ida y vuelta a cualquier destino de Europa.
A pesar de todas esas denuncias, el Inami sigue haciendo de las suyas, buscando nuevas formas para aprovecharse de la necesidad de la gente, vendiéndoles documentos sin que nadie les ponga un alto.
Al contrario, los condecoró el actual Comisionado, a tal grado que, gracias al tema inmigrante, la delincuencia organizada cambió su giro y tomó el control del tráfico de indocumentados y secuestros, ya que esto le dejaba mayores dividendos.
A la fecha, el mismo Comisionado Francisco Garduño expresó que era ilógico poder contener más de 10 millones de migrantes, y dejó muy claro que él no fue el responsable del holocausto migratorio en México, incluso hasta culpó al padre Alejandro Solalinde al calificarlo como «el pollero de Dios».
Activistas hicieron un llamado a la presidenta Claudia Sheibaum, para que tome cartas en el tema migratorio, porque la mejor forma de regular este flagelo que le hizo tanto daño a Chiapas y a la república mexicana, es acabar con la corrupción de varias dependencias que existen en Chiapas.
Un claro ejemplo es la última denuncia que hicieron activistas, sobre un agente del Inami conocido como el Chino, que bajo las instrucciones de Farah Cerdio, actualmente protegida por el llamado consentido Comisionado Francisco Garduño, ha dado instrucciones que se maneje a discreción la venta de documentos migratorios.
Para ello, utilizan casas de seguridad en Tapachula y hasta las mismas volantas con vidrios polarizados, para trasladar y esconder a los indocumentados, mientras les tramitan sus documentos migratorios, previo pago.
Este modus operandi según es el disfraz que utilizan para que el Gobierno de Donald Trump piense que ya no hay migrantes haciendo caravanas, cuando a diario siguen pasando cientos de personas, pero los mismos agentes del INM se volvieron los coyotes, según señalaron activistas.

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