El cambio climático: la mayor amenaza para Chiapas y todo México

Con algunos datos recopilados de “El Heraldo de Chiapas” formulo el siguiente artículo.
En México, los impactos del cambio climático provocarán aumento en la intensidad de períodos de sequías, lluvias y ciclones tropicales, lo cual exacerbará las iniquidades en empleos, la salud, acceso a los alimentos, agua y otros recursos; esto puede ser un detonante que afecte las condiciones de seguridad en las diferentes regiones y sectores del país. Uno de los fenómenos climáticos que afectan la temperatura climática y se asocia con la ocurrencia de sequías severas en el norte y centro del país es el fenómeno conocido como El niño. Se estima que con el cambio climático los efectos de dicho fenómeno se incrementarán exponiendo a nuestro país a fuertes eventos climáticos que se traducirán en riesgos intolerables y desastres naturales, económicos y humanos. Por otra parte, los escenarios anuncian una disminución neta de la productividad del sector primario basado en recursos biológicos, lo cual vulnera la micro y macroeconomía. Los principales impactos económicos asociados al cambio climático se relacionan con posibles crisis de abasto de bienes y servicios, debidas a impactos sobre infraestructuras de energía, transporte y distribución. Dadas sus consecuencias, el calentamiento global podría exacerbar las problemáticas sociales, económicas y políticas de país, mermando la capacidad de los diferentes órdenes de gobierno para hacer frente a los eventos climáticos extremos, a los problemas derivados del abastecimiento de alimentos, la conflictividad social, entre otros.
El cambio climático generará cada vez mayores consecuencias sobre los seres humanos, principalmente en las zonas donde la pobreza sea más aguda y exista un alto riesgo de enfrentar fenómenos climáticos extremos, como son las sequias prolongadas o las lluvias torrenciales.
Las condiciones socioeconómicas como la pobreza y las desigualdades, la fragilidad de los ecosistemas naturales y las características geográficas y climáticas de nuestro país, hacen que México sea sumamente vulnerable al cambio climático.
Los efectos del cambio climático ya son tangibles en el territorio nacional. En los últimos 50 años, las temperaturas promedio en el país han aumentado aproximadamente 0.85°C por arriba de la normal climatológica, lo que corresponde con el incremento global reportado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés). Las temperaturas mínimas y máximas presentan una tendencia hacia un incremento de noches cálidas y una disminución de noches frías en todo el país. Se espera que entre 2015 y 2039 el promedio de la temperatura anual en el país haya aumentado 1.5°C y 2°C en el norte del territorio.
El aumento de la temperatura promedio en 1° C podría reducir el crecimiento del PIB per cápita nacional entre 0.77% y 1.76%.

CAMBIO CLIMÁTICO AMENAZA LOS RECURSOS NATURALES Y BIODIVERSIDAD DE CHIAPAS
Especialistas en medio ambiente advierten que el cambio climático representa una grave amenaza para los recursos naturales de Chiapas, una de las regiones más biodiversas de México. Las alteraciones en el clima están impactando directamente los ecosistemas locales y poniendo en riesgo a las especies endémicas de la región, algunas de las cuales podrían desaparecer si no se toman medidas urgentes, las variaciones en la temperatura y los patrones de precipitación están transformando los hábitats naturales, afectando especialmente a las especies que han evolucionado para vivir en condiciones específicas. La deforestación y la degradación de los ecosistemas agravan esta situación, reduciendo las áreas disponibles para alimento y refugio.
Un recurso natural en peligro debido al cambio climático son los bosques tropicales de Chiapas, que albergan una gran cantidad de especies endémicas. El jaguar, la guacamaya roja, el quetzal y el mono aullador son solo algunas de las especies que dependen de estos bosques para sobrevivir. Sin embargo, la deforestación, impulsada por la expansión agrícola, ganadería de pastoreo, la explotación maderera y la elevada incidencia, están fragmentando estos hábitats y dejando a estas especies sin un lugar donde vivir.
Los expertos coinciden en que es urgente implementar políticas de conservación que protejan tanto los recursos naturales como las especies endémicas que dependen de ellos. Esto requiere un enfoque integral que aborde las causas subyacentes del cambio climático y promueva prácticas sostenibles en el uso y ampliación de los recursos naturales. El experto en el tema Álvarez Márquez subraya la importancia de involucrar a las comunidades locales en estos esfuerzos, ya que su participación es clave para garantizar la protección y restauración de los ecosistemas y con ello su sobrevivencia.

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Un comentario

  1. El artículo aborda un tema sumamente interesante; sin embargo, el título ‘El cambio climático’ no transmite una verdadera sensación de urgencia ni responsabilidad local. Presentarlo así hace parecer que este fenómeno es una crisis exclusivamente global provocada por la humanidad y no una falta exclusiva de los chiapanecos. Si bien el cambio climático global es innegable, este texto debería hacer hincapié en las acciones específicas de las que sí es responsable la población local, fomentando así la responsabilidad civil. Por ello, considero que un título mucho más acertado y contundente sería: »La deforestación que hemos causado en el estado chiapaneco: la mayor amenaza para Chiapas y todo México»

    El motivo es sencillo: Desde la década de los 80, la pérdida de vegetación nativa en la región del Istmo-Costa para dar paso a la ganadería y al crecimiento urbano ha eliminado la «sombra» natural y la humedad del suelo. El suelo actúa como un horno: Al no haber árboles ni agua en el subsuelo, la radiación solar golpea directamente la tierra seca, la cual absorbe y rebota el calor hacia la atmósfera. Esto provoca que las temperaturas máximas del día hayan subido de forma desproporcionada —fácilmente esos 2 o 3 grados extra que se notan por las tardes en comparación con cómo se sentían hace 40 años.

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