Carlos Méndez, especialista y auditor en prevención de lavado de dinero, aclaró que tener mucho no es ilegal, sino no conocer o justificar el origen
Ainer González / Diario de Chiapas
Las instituciones religiosas en Chiapas —sea cual sea su posición, ideología y/o pensamiento— están obligados a justificar ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), la procedencia del dinero que es donado por sus feligreses, de lo contrario se recaería en los delitos de evasión de impuestos y fraude fiscal.
Carlos Méndez, especialista y auditor en prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo en el estado, explicó en entrevista que poseer grandes cantidades de dinero en efectivo en una propiedad privada y no en una institución financiera, no es un delito; sin embargo, aclaró que quien acumule debe comprobar la procedencia de dicho recurso, de lo contrario, se podría estar incurriendo en un delito.
“No es ilegal tener dinero en efectivo, sin embargo, resulta sospechosa la cantidad tan enorme que se pudiera llegar a tener, ilegal no es, lo que lo vuelve ilegal es no conocer o justificar el origen”, señaló el auditor en prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.
Lo anterior, toma relevancia toda vez que, en Tuxtla Gutiérrez, la Fiscalía General del Estado de Chiapas (FGE) y la Secretaría de Seguridad del Pueblo (SSP), dieran a conocer la noticia de la detención de una pareja, por poseer más de 11 millones de pesos en efectivo, monto que presuntamente fue robado de la propiedad de un pastor de una conocida iglesia cristiana.
Pero más allá de los detalles personales de los implicados, lo que llama la atención es la suma considerable de dinero, la cual no era resguardada en un banco, sino, en una propiedad privada. De tal manera, el especialista en asuntos fiscales mencionó que el propietario de este recurso, presuntamente un pastor, quien habría denunciado el robo, debió por la naturaleza de su actividad religiosa, fiscalizar el efectivo, y aunque no es ilícito concentrarlo dentro de una propiedad privada, el especialista destacó que el creyente de la palabra de Dios sí tendría que haberlo reportado, de lo contrario, se podría hablar de evasión de impuestos o fraude fiscal










