La producción de limón es particularmente vulnerable a la falta o abundancia de agua, algo que deben tener siempre en cuenta quienes se dedican a este producto.
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La sequía impacta directamente sobre una de las frutas de mayor uso en la cocina mexicana: el limón.
De acuerdo con el productor Juan Carlos Calzada Martínez, los precios se elevan por la escasez de agua y la competencia de al menos tres variedades de limón en los mercados.
Particularmente si la producción no es de riego, las variaciones climáticas son el principal problema para los limoneros; a esto se suma que hay tres calidades en la oferta a los consumidores “el limón amarillo, el limón limonado, son los que se llevan a los abastos locales, y el limón de primera calidad, cuya tonalidad es más verde, es el que se exporta para Estados Unidos”, explicó.
La producción de limón es particularmente vulnerable a la falta o abundancia de agua, algo que deben tener siempre en cuenta quienes se dedican a este producto, factores que determinan el precio al consumidor.
“Quienes nos dedicamos a esto sabemos lo crucial que resulta el equilibrio de agua en las plantaciones, sobre todo tener un sistema que asegure la cosecha frente a temporadas secas, también implica el uso fertilizantes, vitaminas para las plantas, toda una inversión que es necesaria para asegurar limones de calidad, y que sí tengamos producto en los mercados, en este momento nos hemos preparado para que haya abasto en Tuxtla”, precisó.










