Jorge Éver González Domínguez / Chiapa de Corzo, Chiapas
Sabanilla Chiapas, 2001.
Estudiante de la Licenciatura en Artes Visuales de la Universidad de Ciencia y Artes de Chiapas (UNICACH).
Ejemplo de superación, perseverancia y resiliencia, el artista estudia y trabaja para solventar su carrera y poder sacar adelante su pasión.
Durante este trayecto, ha aprendido que el arte se tiene que construir con constancia, dedicación y sobre todo, el amor hacia sí mismo.
“La pintura llegó cuando menos lo esperaba, estaba sometido a grandes indecisiones, tanto laboral y emocional. Pero siempre recordaba las veces que me ponía a crear arte, me hacía recordar quien soy realmente, eso me llevaría a creer nuevamente en mis sueños, desde entonces opté por retomarlo nuevamente, antes de estudiar cualquier otra carrera.
Mi búsqueda como creador ha sido generar impactos positivos interculturales, la apreciación del conocimiento, familiarizarlo mediante expresiones artísticas; independientemente del tema a tratar, consideraría obtener la atención de las personas sobre mi manejo de colores, representación de los elementos en la obra, composición.
Pintar me libera de malos pensamientos, ayuda a expresarme mejor y conocerme aún más. Es otra manera de comunicación sin palabras y con objetivos grandes. El buen maestro domina con el uso de colores, al hablar de violencia o de algún otro tema. Los colores serían como palabras en un texto.
La escuela no te prepara para la vida, entender que el arte es también para vender y sobre todo, también el cómo llegar a un público. Las escuelas necesitan reforzar más este tema, el mismo gobierno no apoya económicamente a estudiantes, ni profesionales en artes, este vacío institucional le quita valor a la cultura y por lo tanto, algunos jóvenes son obligados a abandonar el estudio.
Considero que el arte y la educación pueden contribuir al desarrollo cultural de un país, al transmitir y preservar el patrimonio, el valor a la diversidad y generar nuevos conocimientos.
Al vincular el arte local con lo global y fomentar el diálogo entre generaciones, la educación cultural y artística pueden contribuir a crear sociedades pacíficas, justas, inclusivas y sostenibles.
Por otro lado, un buen pintor seria también un buen maestro, tanto en habilidades y talento.
Lo más entrañable que me ha sucedido es recibir aprecio por mis amigos, maestro, padres y hermanos”.
Luis Alberto Méndez, cuenta con dos exposiciones colectivas en Ciudad Universitaria (UNICACH); exposición colectiva en el teatro Francisco I. Madero; colaboración en el mural de la UNACH “La Comunicación”; exposición colectiva en Pochutla Oaxaca, con el tema “Una mirada hacia el campesino”; serie de colaboraciones en un pequeño mural en Walmart.
Sus obras están expuestas en Pochutla Oaxaca (galería, círculo libre espacio cultural).
El artista sigue el rastro del sueño, que es dejar un legado en la cultura para poder trascender en la vida. Se le puede contactar en Facebook: Luis Méndez.










