Daniel Sánchez
Diario de Chiapas
El Gran Premio de China mantuvo en vela a miles de fanáticos en América. A pesar de no haber alcanzado el mismo nivel de espectáculo que su predecesora en Australia, esta carrera reveló información clave para entender mejor el estado actual de los pilotos y escuderías en términos de rendimiento.
La excelsa actuación de Oscar Piastri es prueba contundente de la paridad de nivel que comparte con Lando Norris. El australiano consiguió mantener a raya al británico durante toda la carrera, impidiendo que este se colocara a menos de un segundo de su alerón trasero y obteniendo así la tercera victoria de su carrera.
Mercedes probó ser la segunda fuerza en términos de rendimiento, con un George Russell que finaliza en tercer lugar por segunda vez consecutiva. Si bien es cierto que las flechas plateadas han fabricado un auto bastante sólido, el manejo de Russell ha sido un factor crucial para afianzarse por detrás de McLaren.
Ferrari sufrió un golpe doble de realidad. Los tifosi han conducido el tercer auto más rápido del pasado fin de semana, y aún así, han sido incapaces de contener a un hambriento Max Verstappen. El neerlandés ha sido, en mi opinión, el piloto más destacado en lo que va de temporada, consiguiendo resultados reservados a los más consistentes en un monoplaza que no es ni la sombra de aquel imparable RB19 de 2023.
Caso totalmente contrario al de Verstappen es el de Liam Lawson. El hombre de Nueva Zelanda es el peor debutante en la historia de Red Bull, lo cual es mucho decir. Lawson volvió a dar el batacazo en clasificación y en carrera, siendo incapaz de superar la Q1 por segunda vez consecutiva y finalizando únicamente por delante de los pilotos penalizados, accidentados y la dupla de Kick Sauber. La situación del neozelandés es crítica, pues su rendimiento es totalmente inaceptable bajo los parámetros sesgados e irónicos de Helmut Marko, quien habría puesto la siguiente carrera en Suzuka como el juicio final para Lawson.
Haas ha sido la escudería del día sin lugar a duda. El conjunto americano optimizó al máximo la estrategia de una sola parada, haciendo entrar a pits a sus pilotos en las ventanas adecuadas para maximizar la vida de sus tirajes y remontar posiciones.
Totalmente opuesto a la carrera de Haas, Racing Bulls sufrió las consecuencias de una estrategia a dos paradas, la cual demostró ser la incorrecta para la carrera en Shanghai. La escudería satélite de Red Bull partía desde la séptima y novena posición, hecho que les daba muy buenas posibilidades de finalizar en los puntos. Al final, Racing Bulls se marchó de China sin conseguir puntos.
McLaren va a ser campeón de constructores de nuevo. Es un hecho. Los de Brackley han fabricado un coche que es superior al resto de la parrilla en prácticamente todos los aspectos.
La verdadera interrogante aquí es ¿será capaz Norris de conseguir su primer campeonato de pilotos? Pero ahora, a diferencia de hace unos meses, no es Verstappen quien se postula como su principal amenaza, sino su compañero de equipo, Oscar Piastri.










