Los obispos mexicanos hicieron un llamado a los gobiernos y a la población a que cuiden del agua, que se mejore la relación que tenemos con este líquido.
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
En su mensaje referente al Día Mundial del Agua, la Iglesia Católica mexicana, a través de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), alertó que contaminar los cuerpos de agua es para el ser humano un equivalente a “atentar contra sí mismo”, algo a lo que no tiene derecho.
De acuerdo con el Inegi, para obtener más agua en México se ha recurrido a la extracción profunda, con un costo asociado al agotamiento del agua subterránea y la degradación del agua superficial que ascendió en 2023 a más de 102 mil millones de pesos.
A lo que se suma el preocupante retorno de aguas negras a los sistemas hídricos, estimado en ese mismo año en 24 millones de metros cúbicos que regresaron al medio ambiente sin tratamiento, degradando la calidad de los cuerpos del agua
Razón por la que los obispos mexicanos hicieron un llamado a los gobiernos y a la población a que cuiden del agua, que se mejore la relación que tenemos con este líquido del que depende nuestra subsistencia.
Esto no sólo implica el cuidado de los ríos, de los humedales, el tratamiento de las aguas residuales “tampoco debemos dejar que nadie se quede atrás en cuanto al acceso al agua”, destacó la CEM.
Respecto a este último punto, los obispos mexicanos invitaron a sumarse a la Red Eclesial Ecológica Mesoamericana, que lanzó la campaña “Agua Fuente de Vida”, para abordar los modelos comunitarios de gestión del agua, y modelos de ley que garanticen un acceso para todos.










