Dr. Roger Heli Díaz Guillén
Chiapa de Corzo, Chiapas
Tiempos para repensar la relación teatro y cultura
Desde hace sesenta y tres años (1962) celebramos el Día Mundial del Teatro por resolución de la UNESCO en el año de 1961, promovida originalmente por el Instituto Internacional del Teatro (ITI), destacando que en cada celebración, el ITI invita a una figura internacional del teatro para dar un mensaje, correspondiendo en esa primera celebración en marzo de 1962, ser invitado el cineasta, poeta y dramaturgo francés Jean Cocteau, quien propuso promover el teatro creando conciencia sobre su valor y aportaciones; donde tiene mucho que aportar si partimos del planteamiento de William Shakespeare, que dijo: “el mundo es un gran teatro, donde hombres y mujeres somos actores”.
El teatro tiene la particularidad de despertar pasiones, sentimientos y emociones, promueve la reflexión y el pensamiento crítico. El teatro es un espejo de la sociedad, que nos presenta recortes de realidades de la vida diaria e histórica. El teatro conmueve, incomoda, ilumina, perturba, exalta. Es una forma expresiva de comunicación y diálogo con la sociedad; siendo un homenaje el renombrar a diversos hombres y mujeres que han aportado sus reflexiones y pensamientos sobre el valor del teatro en sus diversas celebraciones en la historia, como Pablo Neruda, Richard Burton, Jean Conteau, Arthur Miller, Laurence Oliver, Antonio Gala, Humberto Orsini, John Malkovich, Darío Fo, Jon Fosse, Samiha Ayoub, entre otros.
En 1971, fue invitado a dar el mensaje el poeta chileno Pablo Neruda, quien planteó que “la poesía es mi pan de cada día; soy solo un poeta de Chile, cercano y distante de cada uno de ustedes, hombres y mujeres del teatro mundial… hoy vivimos tiempos donde la verdad no nos satisface y una esperanza que aún no se concreta… llegará un teatro simple pero no simplista; un teatro critico pero no inhumano; un teatro sin limitaciones imponiendo sus propios límites”; siendo el invitado para este 2025, el Director teatral griego Theodoros Terzopoulos, luchador de las causas de “un teatro que dé cabida a las realidades más urgentes de nuestro tiempo”.
En el mensaje de esta celebración 2025, Theodoros Terzopoulos lanza a la sociedad una serie de preguntas que revaloran las aportaciones del teatro como medio de comunicación, reflexión y transformación del pensamiento, como preguntarnos ¿puede el teatro escuchar la llamada de socorro que nuestros tiempos están enviando, en un mundo de ciudadanos empobrecidos, encerrados en celdas de realidad virtual, atrincherados en su asfixiante privacidad? Siendo oportuno reconocer que el teatro en México surge en las carpas populares y se traslada al entretenimiento de las clases sociales con capacidad para asistir a los grandes teatros de México, divorciándose de la sociedad mexicana en su conjunto, perdiendo su trascendencia en la formación educativa; tal es el hecho, que teatros únicamente los encontramos en ciudades históricas y culturales.
También pregunta: ¿cuál es el fin de nuestra realidad, en un mundo de existencias robotizadas dentro de un sistema totalitario de control y represión que atraviesa todo el espectro de la vida? Cuestionando si está el teatro preocupado por la destrucción ecológica, el calentamiento global, la pérdida masiva de biodiversidad, la contaminación de los océanos, el derretimiento de los casquetes polares, los incendios forestales cada vez más frecuentes y los fenómenos climáticos extremos.










