EL IMPARCIAL / Carolina García
Un estudio reciente de la Universidad de Stanford ha encontrado evidencia que sugiere que una vacuna ya existente podría ayudar a prevenir la demencia. Se trata de la vacuna contra el herpes zóster, una enfermedad que provoca dolorosas erupciones en la piel. La investigación analizó los registros de salud de más de 280,000 adultos mayores en Gales y reveló que aquellos que recibieron esta vacuna tenían un 20% menos de probabilidades de desarrollar demencia en los siguientes siete años.
Hallazgos sobre la vacuna contra el herpes zóster
El doctor Pascal Geldsetzer, profesor asistente de medicina en Stanford, destacó la importancia del hallazgo. “Fue un resultado realmente sorprendente”, afirmó. Además, enfatizó que la relación entre la vacuna y la reducción del riesgo de demencia se mantuvo constante bajo distintos métodos de análisis de datos.
Aunque aún no se conoce con certeza el mecanismo detrás de esta relación, los científicos creen que la vacuna podría reducir la inflamación neuronal, un factor asociado al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como la demencia.
Un estudio con un enfoque innovador
Lo que hace a este estudio particularmente valioso es su diseño. En Gales, una política de salud pública permitió que solo las personas que cumplieron 80 años después del 1 de septiembre de 2013 recibieran la vacuna. Aquellos que habían cumplido 80 años justo antes de esa fecha no eran elegibles. Esto permitió comparar dos grupos de personas con características similares y determinar el impacto de la vacuna con mayor precisión.










