Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Las temperaturas previstas para la capital chiapaneca, que oscilan a partir de los 33 grados Celsius, resultan incómodas tanto para las personas como para las mascotas.
Una exposición prolongada puede incluso ocasionar la muerte, situación que fácilmente puede afectar a perros y gatos si carecen de agua, o son dejados en azoteas y amarrados durante horas, algo que incluso está considerado una forma de violencia en contra de los animales, práctica que, de acuerdo con las organizaciones defensoras de los animales, no ha podido ser erradicada, ya que persiste la idea de que los animales no se ven afectados por estas condiciones extremas.
La falta de hidratación y la exposición prolongada al sol aumenta el riesgo de que las mascotas convulsionen; incluso no se recomiendan los paseos en los horarios de mayor actividad solar porque provoca quemaduras en las almohadillas de las patas.
Cuando los animales, especialmente los perros, son dejados atados en azoteas, se configura un maltrato que las leyes actuales castigan, no obstante un señalamiento directo es la pieza que falta en las denuncias por maltrato animal, pese a que la ley contempla penas que pueden alcanzar los 20 mil pesos.
De acuerdo con el director municipal de Protección contra Riesgos Sanitarios, José María González Portillo, la sanción va en función de la gravedad de los hechos, llegando al caso de otras formas de maltrato, como un criadero denunciado recientemente, en donde se aplicó la multa de 20 mil pesos y se inició un proceso contra el presunto responsable de este lugar.
Portillo alertó que las conductas de maltrato hacia los animales no deben ser minimizadas “revelan un problema psicológico, una conducta que puede ir en aumento hasta afectar a un ser humano, por eso no debe ser normalizado”, enfatizó.
Y también recomendó la responsabilidad al adquirir una mascota, como pensar en qué tipo de vivienda se habita, el ritmo de vida, si somos o no personas sedentarias, porque cada raza tiene necesidades específicas de espacio, de actividad física, y esto también constituye elementos de bienestar para los animales.










