Se había determinado su extinción hace 13 años; fue capturada en la selva Lacandona: Alan Monroy Ojeda
Tania Selvas Ruiz / Diario de Chiapas
Con el respaldo de casi 10 años de investigación y capacitación a las comunidades de la Selva Lacandona para la búsqueda, observación y monitoreo del águila harpía (harpía harpyja) en Chiapas, investigadores de la asociación civil, Dimensión Natural lograron el avistamiento de un ejemplar del ave más rapaz de Latinoamérica en el municipio de Ocosingo.
La importancia del hallazgo de este ejemplar, explicó Alan Monroy Ojeda, candidato a doctor en Ecología Tropical por el Centro de Investigaciones Tropicales, que se debe a que se había determinado prácticamente su extinción en México, y que este es el primer avistamiento desde hace 13 años.
“Capacitamos a diferentes monitores comunitarios de diferentes comunidades para que ellos no acompañaran y apoyaran en los temas de monitoreo. Los enseñamos como identificar las águilas, como buscarlas, donde buscarlas y ellos han sido parte de nuestros ojos dentro de la selva. Y tenemos varios registros como de seis o siete registros, pero apenas el año pasado logramos la primera fotografía de la especie en Chiapas en la Selva Lacandona”.
Consultada la imagen del águila harpía que fue capturada en la Selva Lacandona, con investigadores de Panamá y Venezuela, se estima que este ejemplar es una hembra de aproximadamente 28 meses de edad por el patrón del plumaje, es decir, aún un polluelo, lo que hace pensar que con sus padres pueden ser tres individuos que habitan en Chiapas.
“Es un poco el mensaje de decir, no es una leyenda, no es una historia de los abuelos, no es un ave que le tocó ver a Miguel Álvarez del Toro, que ya no existe; al contrario, todavía existe, pero la población que existe consideramos que es muy pequeña”.
Este avistamiento oficial se dio a conocer en el marco del desarrollo Chiapas Birding and Photo Festival 2025, haciendo un llamado a los centros de investigación y organizaciones ambientalista a diseñar un programa de conservación y de reintroducción, a través de un programa de reproducción en cautiverio que permita reintroducirla en el medio silvestre.
Este programa de investigación en México parcialmente ha sido financiado por el Fondo peregrino que trabaja en Latinoamérica brindando talleres enfocados a los protocolos de manejo del águila harpía, lo que ha permitido avanzar y que en breve sea publicado el trabajo en la revista Huitzil de la Sociedad para el Estudio y Conservación de las Aves en México A.C.
El águila harpía es de las águilas más grandes del mundo. Tiene los talones y garras son más grandes que las del oso grizzly. Puede llegar a pesar hasta 11 kilos y con las alas abiertas puede llegar a medir hasta más de dos metros. Las hembras incluso más grandes que los machos.










