Ecoturismo, el mejor plan para vivir Chiapas

Los centros ecoturísticos en Chiapas, resultan ser la mejor opción para visitar; lugareños sostienen que son ellos quienes mantienen la esencia de estos espacios naturales

Ainer González / Diario de Chiapas

En Chiapas existen decenas de centros ecoturísticos, entre los que se encuentran Las Nubes, El Aguacero, El Chiflón, el parque ecoturístico Tzimbac, la Sima de las Cotorras, El Chorreadero, entre otros. Manuel Niño Gutiérrez, tour operador en Chiapas, quien promueve estas actividades, explicó que estos espacios se han consolidado gracias al esfuerzo de las comunidades.

“Las cooperativas de las lanchas en el Cañón del Sumidero son lugareños, gente de Chiapa de Corzo que vive del turismo, y así como ellos, la Sima de las Cotorras… la Sima del Cielo”, comentó Gutiérrez, al señalar que son los propios habitantes quienes sostienen la economía local.

La administración de estos espacios se basa en la autogestión comunitaria, donde las comunidades rurales son responsables del manejo y desarrollo de sus propios destinos turísticos. El trabajador turístico señaló que este modelo ha permitido conservar el entorno y generar empleo sin depender del gobierno, por lo que reiteró la invitación a turistas nacionales e internacionales, así como a la misma población chiapaneca, a darse una “escapadita” para conocer los espacios naturales que ofrece el estado.

“Cuando la economía se riega desde abajo y con los de abajo, entonces les va bien a todos y todas”, dijo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en diciembre de 2024, durante el banderazo de inicio de la construcción del parque ecoturístico “La Ceiba”, en Palenque. Sobre esto, Gutiérrez indicó que las palabras de la mandataria reflejan lo que por años han hecho las comunidades: sostenerse desde la base.

El gobierno estatal, a través de una comisión, coordina a los municipios en el fomento del turismo alternativo, apoyando la construcción de infraestructura y la promoción de los centros como destinos ecoturísticos… aunque, en algunos casos, esta intervención no se nota. Gutiérrez advirtió que la presencia gubernamental no siempre se traduce en beneficios reales para los centros operados por las comunidades.

En el centro ecoturístico “El Aguacero”, ubicado en el municipio de Ocozocoautla, años atrás instalaron paneles solares, mismos que hoy en día no funcionan y, además, representan un riesgo por las malas condiciones en las que se encuentran. Según Gutiérrez, este es un claro ejemplo de cómo las obras sin seguimiento terminan siendo una carga para los pobladores.

Y es que los lugareños encargados del sitio no pueden costear la reparación de estos. Gutiérrez precisó que los ingresos que perciben apenas alcanzan para el mantenimiento básico, mucho menos para atender fallas técnicas mayores.

“Hay que decir que es complicado administrar un centro ecoturístico, sobre todo en el tema de mantenimiento”. En este sentido, el tour operador subrayó que la voluntad de las comunidades ha sido fundamental para mantener estos espacios funcionales.

Lo que sí realiza la comunidad es la vigilancia y el orden en el sitio. Incluso han implementado estrategias para obligar a los visitantes a cuidar el espacio. Además de cobrar el acceso, los visitantes deben dejar una cuota como depósito, la cual se les entrega al salir del centro si comprueban que no dejaron desechos en el lugar. Gutiérrez destacó este mecanismo como un ejemplo de compromiso colectivo con la conservación.

“Se habla de un tema de sustentabilidad, de estos lugares”, dijo.

De tal forma, Gutiérrez sostuvo que la sustentabilidad no es un discurso para las comunidades, sino una práctica cotidiana que les permite convivir con la naturaleza y protegerla.

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