Enrique Flores Amastal Ciudad de México
Decidiste partir
Tú decidiste partir…
no he dejado de pensar en el hecho,
a pesar de nuestros diálogos,
decidiste marcharte.
Bañaste tu cuerpo
y pronto un nuevo sendero
se interpuso en tu cotidianidad,
nuevos horizontes,
nuevas bellezas naturales
nuevos soles.
Pero te extrañamos,
quiero creer que sigues
con la familia, los cuidas y los guías,
pero añoramos el sonido de tu voz,
el volumen de tu presencia.
Ahora estás con toda la familia
que, como tú, un día, sin más
tomaron su único vestuario
con el que nacieron
y se marcharon.
Decidiste partir, tal vez
para trazar el camino
para que nuestros pasos
sean seguros,
en el reencuentro.
Regreso a casa
Voy camino a casa,
lo sé, por la vida diaria,
en los sueños vislumbro
nuevos horizontes.
Formé una familia
y ahora preparo mi regreso,
lentamente vuelvo
al hogar universal,
sin máscaras, sin nombre,
con nuevas vivencias.
Dejo el hogar de nombres comunes
de maravillosas flores,
de aguas cantarinas,
de horizontes azules,
y adopto el que siempre he tenido.
¡HOMBRE!
Enrique Flores Amastal










