Puntos Fiscales
José Luis León Robles
3,632 CARACTERES Muy buenos días distinguidos lectores, agradeciendo como siempre su preferencia a esta su columna, tomando en cuenta el tema de la semana pasada de la iniciativa de la ley mordaza, debemos poner atención que es lo que están haciendo nuestros legisladores, realmente están a favor del pueblo velando por sus intereses o por sus propios intereses, vayamos a la famosa iniciativa de la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión propuesta por el gobierno federal, en el que según especialistas del tema así como de la propia oposición política este nuevo instrumento legal busca tener el control absoluto de los contenidos de radio, televisión y hasta redes sociales. He aquí donde necesitamos reflexionar que pasará con nuestra libertad de expresión, porque de la democracia ya es un tema que no hay que abundar mucho, de hecho, ya fue tocado en mis anteriores columnas, y que por respeto a usted mi distinguid lector, ya di mi punto de vista en un tema que, si bien va relacionado, lo cierto es que la libertad de expresión podría ser su último clavo en el ataúd. Mi compromiso con ustedes lectores es defender la libertad de expresión en cualquier tema, con el debido respeto de nuestras instituciones, que podemos disentir, pero esto enriquecería nuestro propio entorno. Siempre habrá una motivación en cualquier iniciativa de ley, esta ley mordaza tuvo la ridícula motivación como un intento por frenar los anuncios del gobierno de Donald Trump contra la migración, los cuales han sido difundidos en televisión abierta; sin embargo, conlleva a otros cambios que censuran y atentan contra la libertad de expresión. Regular la soberanía, han impulsado una reforma que se centra en la creación de la Agencia de Transformación Digital, dándole facultades sobre qué contenidos pueden emitirse en radio, televisión y plataformas digitales, estando facultada para censurar. Ahora bien, si esta Agencia de Transformación Digital, para los servidores públicos que formarán parte de ella, debiera también elegirse por medio del voto popular, ya que, si es el propio gobierno con la concentración del poder que tiene, en un momento de enojo, rabieta o ir eliminando a personajes no gratos en los medios de comunicación podría revocar las concesiones del espectro de frecuencia que tienen en concesión con el gobierno federal. Algunos de los cambios que se buscan con esta ley es permitir a la autoridad cancelar transmisiones cuando afecten la seguridad nacional o el orden público, no requiriéndose una orden judicial; obligar a concesionarios de internet a bloquear, filtrar o suspender contenidos a solicitud de autoridades administrativas y definir como infracción grave la difusión de mensaje que generen alarma o desinformación. Recuerdo la famosa ley mordaza del Porfiriato, creada en el gobierno de Manuel González, pero su aplicación se materializó en “El Porfiriato”, a través de arrestos, clausuras de periódicos y hasta asesinatos de periodistas. Todo esto sucedió hace más de cien años. Ahora, deberíamos estar en posibilidades de decir que esos tiempos de barbarie han quedado atrás, pero no es así. El pueblo desde sus entrañas exige legalidad y el gobierno a través de sus instituciones hace como que la persigue y la instaura, pero en realidad no es como se dice. Defendamos la libertad de expresión ante cualquier ley mordaza que se pretenda, es el último contrapeso del poder, después ya nada será igual y no valdrá la pena quejarse porqué tal vez será censurado. Agradezco como cada semana la preferencia de esta su columna, y si el creador nos lo permite nos estaremos leyendo con otro tema de interés general










