El reconocimiento a las parteras tradicionales, ruptura de brechas discriminatorias

El reconocimiento que el mandatario chiapaneco, Eduardo Ramírez Aguilar realizó a las parteras tradicionales, son un ejemplo de humanismo, compromiso y revalorización de una profesión tan antigua, incluso milenaria; ya que quienes se dedican a esta práctica, han contribuido de manera considerable a la sociedad.

Frente a una multitud, Ramírez Aguilar destacó que ellas forman parte de una herencia ancestral destacando su labor en la salud materno-infantil y que son de manera inherente transmisoras de conocimientos. Además, reconoció que su presencia es una resistencia cultural y de paz.

También, la Secretaría de Salud y la UNICH suman esfuerzos, en este sentido capacitarán al personal médico con el fin de que sean sensibles y receptivos a estos conocimientos, y desde luego, quienes practican la partería, recibirán capacitación y estímulos económicos para que puedan ejercer su labor y sigan transmitiendo su conocimiento.

Las parteras tradicionales en las comunidades marginales son quienes ver por el nacimiento de muchos infantes, son las curanderas y su atención, ha prevenido muchas muertes; no obstante, han sido objeto de discriminación por parte del sistema de salud, en especial del personal médico, que cuando una mujer indígena entra a parto, estas parteras también sufren la violencia obstétrica.

Asimismo, las parteras dan acompañamiento a las mujeres de las comunidades, que en muchos casos fungen como traductoras, ya que no dominan el español y les resulta complicado entender las instrucciones del personal médico. Por ello, al negarles su incursión en la salud pública, complican la precaria situación de los centros de salud y la mortandad materno infantil.

Por ello reconocerlas, es dar un paso a la no discriminación, sino que es un buen aliciente y reconocimiento a una práctica tan antigua como la humanidad. Por ello instancias relacionadas a los derechos indígenas, activistas y demás, buscan que las parteras tengan un reconocimiento y porque no, una legalidad, por que son parte de nuestra memoria y herencia.

Ahora bien, desde hace años, en el marco del reconocimiento a los pueblos originarios, de las cuales son pieza fundamental, han ganado reconocimiento tanto por las dependencias de salud como las instancias relacionadas a los pueblos indígenas, incluso reconocidas en los organismos internacionales como un valor o patrimonio cultural.

¿Porque se da esto? Para que su servicio o práctica sea reconocido, ya que como se mencionó, desafortunadamente siguen siendo discriminadas, no sólo por su condición de indígena sino por la ignorancia y prepotencia de médicos y enfermeras, quienes creen que los saberes ancestrales son inferiores.

Por cierto, a las parteras se les reconoce cada 5 de mayo desde 1991 con el Día Internacional de las Parteras, por parte de la UNESCO e instancias afines, para así destacar que esta práctica ha salvado vidas y es una herencia de culturas milenarias.

Si bien, instancias como las misma Secretaría de Salud, IMSS e ISSTE, por mencionar algunas, están desarrollando políticas públicas para que estás conformen la plantilla de salud, al menos en comunidades indígenas y rurales, todavía persiste un rechazo hacia esta labor.

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