Una Ventana Literaria

Escritores AEPCH: Homenaje a Rosario

Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.

Edgar Colmenares Sol. [email protected]

A 100 años de su natalicio, Rosario Castellanos fue conmemorada en Chiapas y en varias partes del mundo donde son fieles lectores de la escritora más importante del siglo XX en México.
Su aportación es riquísima en obra poética, narrativa, reflexiva y dramática, géneros que casi ningún literato ejerce en su totalidad.
El día 25 de mayo de 2025, se le cantó Las Mañanitas en el busto ubicado en la colonia 24 de junio, a sonar de la marimba orquesta Reyna Tuxtleca y los poetas, que leyeron poesía y degustaron los típicos tamales, sin faltar el café de Los Altos.
Lupita Bautista se presentó con su compañía del grupo Candox; la poesía por Malinzin Reyes; la Maestra Queta Burelo, Lorena Esteban en representación de Frecuencia de Letras; Patricia Villalba y quien esto escribe, en representación de la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos.
Nos acompañó el presidente municipal de la capital tuxtleca Ángel Torres; el Coneculta Chiapas; el Centro Estatal de la Prevención Social de la Violencia y Participación Ciudadana; y la coordinadora general del evento: Mtra. Violeta Pinto, promotora cultural.

Los adioses
Quisimos aprender la despedida y rompimos la alianza que juntaba al amigo con la amiga. Y alzamos la distancia entre las amistades divididas. Para aprender a irnos, caminamos. Fuimos dejando atrás las colinas, los valles, los verdeantes prados. Miramos su hermosura pero no nos quedamos.

Nostalgia
Ahora estoy de regreso. Llevé lo que la ola, para romperse, lleva -sal, espuma y estruendo-, y toqué con mis manos una criatura viva; el silencio. Heme aquí suspirando como el que ama y se acuerda y está lejos.
El otro
¿Por qué decir nombres de dioses, astros, espumas de un océano invisible, polen de los jardines más remotos? Si nos duele la vida, si cada día llega desgarrando la entraña, si cada noche cae convulsa, asesinada. Si nos duele el dolor en alguien, en un hombre al que no conocemos, pero está presente a todas horas y es la víctima y el enemigo y el amor y todo lo que nos falta para ser enteros. Nunca digas que es tuya la tiniebla, no te bebas de un sorbo la alegría. Mira a tu alrededor: hay otro, siempre hay otro. Lo que él respira es lo que a ti te asfixia, lo que come es tu hambre. Muere con la mitad más pura de tu muerte.

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