Nucú, platillo exótico de la temporada de lluvias está escaso y su precio por las “nubes”

Marco Alvarado / Diario de Chiapas

La creciente demanda de hormiga chicatana, considerada un platillo exótico propio de la temporada de lluvias, podría ser también la causa de su escasez aunado a la pérdida de hábitat en los entornos urbanos.

Su costo llega a variar tanto que incluso desata una oleada de memes en las redes sociales, un chiste que sólo suelen entender las y los chiapanecos, y especialmente a quienes les gusta comer esta hormiga, también conocida como nucú, la cual venden a precio de caviar en los mercados de esta ciudad.

De ahí que se le compare con objetos de lujo que sólo con un poco más de dinero en la bolsa pueden ser adquiridos, ya que su precio por kilo ha llegado a superar los dos mil pesos.

Pese a ello su consumo divide opiniones. Por un lado sus confesos detractores, y los que disfrutan este platillo y las modernas formas de preparación que exploran nuevas presentaciones, más allá de la tradicional con limón.

Un hecho es que el nucú sí tiene un valor nutricional para el ser humano.

De acuerdo con el chef Emilio Sánchez López, es una muy buena opción de proteína y aminoácidos, con alta biodisponibilidad si se toma en cuenta su pequeño tamaño.

Esta arriera es conocida en regiones como Veracruz, Tabasco, Guatemala y Colombia, sin embargo, es en la zona centro de Chiapas, en la región Zoque, que se registra su mayor consumo.

Actualmente el nucú está ampliamente valorado en la gastronomía local, ha despertado el interés de chefs nacionales e internacionales, y no se limita a una presentación.

De hecho, a raíz de su creciente fama fuera de los círculos locales se comenzó a elaborar pan, postres y sopas.

Sin embargo, como sucede con todo aquello que se masifica y se pone de moda, la demanda cada vez mayor de esta hormiga podría ser el motor que empuje su menor disponibilidad, y con ello encarezca su consumo.

Kevin Muñoa, del área de Monitoreo Biológico y Social, de la Dirección de Áreas Naturales y Vida Silvestre, de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural, señala que el nucú el vulnerable a esta búsqueda intensa por obtenerlo apenas comienza a salir del suelo.

También recuerda que no se trata de un simple elemento culinario,ya que cumple un papel en la naturaleza, que podría verse afectado debido a las recolectas que buscan obtener la mayor cantidad de kilos posible.

Si bien hoy se le valora como un elemento de la gastronomía zoque, también apunta a no olvidar que se trata de un elemento en el ecosistema, que si se daña, también afectará a otros insectos y animales.

En su ambiente natural el nucú dispersa semillas, descompone materia orgánica y contribuye a los silenciosos y largos procesos de la naturaleza, que los seres humanos hemos llevado al límite, como en este caso, que es necesario respetar los ciclos de reproducción y, de ser posible, evitar la recolección total de las hormigas chicatanas, contribuyendo a que sus poblaciones puedan recuperarse cada año.

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