El uso de la IA pone en peligro a la industria creativa y del entretenimiento
Hasta hace poco los actores de doblaje, conocidos como los “mineros de la actuación”, comenzaron a tener reconocimiento en el mundo del entretenimiento, la farándula y de la comunidad friki, mismos que han enaltecido su valor al valorizar su trascendencia en ese oficio, por lo que las convenciones de anime y paneles de cómics han sido su plataforma monetaria más redituable, incluso más lucrativa que su rol en el doblaje de las películas y demás productos “mainstream”.
Por esa razón, llamó mucho la atención la protesta realizada por estos artistas del doblaje hace unas semanas en la CDMX, casi días después de la marcha gentrificación, donde exigían la regulación o prohibición de la Inteligencia Artificial, ya que pondría en peligro fuentes de trabajo.
Esta protesta al menos en México y Latinoamérica ya comienzan a germinarse, pero no en Hollywood y su estructura; en 2023 con la huelga de escritores y guionistas, se demostró los primeros síntomas de las posibles consecuencias de la IA y sus repercusiones laborales en el gremio, amenazando oficios artísticos que han acompañado las sensibilidades de los seres humanos.
Y es que últimamente, productoras o estudios para abaratar costos, han optado por utilizar estas herramientas, dejando de lado a animadores, escritores, guionistas y demás artistas que están involucrados en estos proyectos.
Precisamente, el infame filme de “Emilia Pérez” recurrió a la IA para componer sus melodías, que para desgracia le valieron el Oscar en su categoría, lo que enfurece más a los involucrados en el medio del entretenimiento y el arte.
También, esta nueva tecnología amenaza a los actores, que, con sólo usar su rostro y voz, esto se está viendo en las grandes franquicias del cine, en donde un actor representó en la pantalla a tan emblemático personaje, recurren a la recreación para preservarlo y no enojar a los fanáticos; esto ha generado molestias con los herederos de ciertos actores icónicos en sus papeles.
Claro, la IA como herramienta ha venido a simplificar los procesos y costos, pero ¿A qué precio? Si bien en la era industrial la máquina vino hasta cierto punto reducir la fatiga de la fuerza humana, también trajo consigo desigualdad económica y precariedad, misma que están advirtiendo los expertos con el uso de la herramienta digital.
A diferencia de los máquinas en las maquilas y demás industria transformadora, las artes y la cultura son propiamente producto de la pericia, sensibilidad, destreza técnica y son el registro del paso del tiempo sobre la época en la que el artista creó su pieza; esto, la máquina o las IA no podrán igualar, tal vez, en un hipotético caso, la técnica (que ya se demostró no son tan perfectos), pero la destreza en la que cada artista o genio resuelve lo que su lenguaje le permita expresar, jamás podrá ser interpretado por la máquina.
Si vemos últimamente los contenidos en plataformas como Facebook, Instagram, YouTube o Tik Tok, muchas páginas o creadores de contenido ya están recurriendo a las IA para producir material audiovisual, que, si bien es atractivo, ya no requiere mayor destreza humana. No obstante, YouTube ante esta situación está tomando cartas en el asunto, limitando ese contenido emanado de las IA, para garantizar la calidad de los mismos creadores.
Claro, será necesario regular o penar el uso de estas herramientas, que, si bien pueden ayudar, esta no debe sustituir jamás el potencial humano, menos pretender que es mejor. Además, en esta era de la mecanización, las sensibilidades humanas toman un papel preponderante para dejar legados y trascendencia de nuestro tiempo.










