Pensiones, incertidumbre para juventudes

– Con bajos salarios y condiciones laborales precarias, millennials y centennials enfrentan un futuro sin pensión garantizada

Francisco Mendoza / Diario de Chiapas

Las juventudes en Chiapas enfrentan un escenario complejo en materia de pensiones. A diferencia de generaciones anteriores, como la de sus padres o abuelos, las y los jóvenes de hoy trabajan más, ganan menos y tienen pocas garantías para su retiro.

Mario Ramos, docente y parte de la generación millennial —nacida entre 1981 y 1996— lo resume con claridad: “Han sido muy cortas las oportunidades que se ofrecen, ya ni hablar de una jubilación”. Él, como muchas personas de su edad, sabe que no podrá retirarse en las mismas condiciones que lo hizo su madre.

La raíz del problema está en la reforma al sistema de pensiones realizada en 1997, durante el sexenio de Ernesto Zedillo. Con este cambio, se dejó atrás el modelo solidario administrado por el IMSS y se implementaron las cuentas individuales manejadas por las Afores. El argumento en ese entonces fue la necesidad de responder a los cambios demográficos, como el envejecimiento poblacional, que hacían insostenible el esquema anterior.

Desde entonces, las nuevas generaciones han tenido que asumir una mayor responsabilidad sobre su futuro. La única salida, dicen muchos, es ahorrar más por su cuenta. “Trabajo para una institución educativa y sí nos han dicho de manera muy clara que hay que aportar más al Afore”, comenta Mario.

Pero no basta con eso. Para enfrentar un retiro sin sobresaltos, muchas personas jóvenes también buscan empleos adicionales, emprenden algún negocio o contratan seguros complementarios. “Una buena cantidad en el Afore te da algo de tranquilidad en la vejez, aunque sabemos que no va a ser mucho lo que vamos a recibir. Por eso muchos deciden seguir trabajando ya de grandes”, añade.

El panorama se vuelve aún más complicado para quienes trabajan de manera independiente o como freelancers. En esos casos, su retiro dependerá únicamente de lo que logren ahorrar durante su vida laboral, lo que los deja en mayor vulnerabilidad ante la vejez y los imprevistos.

Además del ahorro, muchas personas optan por contratar seguros de vida, médicos o para accidentes, que en algunos trabajos ya no se ofrecen como parte de las prestaciones. “Si llegara a estar hospitalizada, se le brinda cierta cantidad diaria; si hay cirugía, se duplica; en cuidados intensivos, se triplica”, explica Mario sobre uno de los seguros que ha contratado. Incluso hay seguros que contemplan apoyos para gastos funerarios por fallecimiento accidental, con montos de hasta 25 mil pesos.

En resumen, las juventudes de Chiapas y del país no solo deben preocuparse por sobrevivir en el presente, sino también por garantizar un futuro en el que probablemente no contarán con una pensión suficiente. La incertidumbre se ha convertido en la constante de una generación que, pese a todo, sigue trabajando.

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