Marco Alvarado / Diario de Chiapas
En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, el Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, José Francisco González González, hizo un enérgico llamado a las autoridades para que escuchen y actúen ante el dolor de las familias afectadas.
En sus declaraciones, resaltó que la desaparición forzada es un “crimen atroz” que deja una “llaga abierta” en la sociedad, haciéndose eco de las palabras del Papa Francisco.
Recordó la movilización de madres buscadoras en la capital chiapaneca, subrayando que su reclamo es una búsqueda de justicia y de sus seres queridos.
“Hubo una marcha para hacer oír sus reclamos de justicia, que implica la búsqueda de los desaparecidos por parte de las autoridades”, señaló.
González González hizo un llamado directo a quienes tienen responsabilidades civiles, instándolos a no “mirar hacia otro lado” y a cumplir con su deber de búsqueda. “Para eso se les ha colocado en los puestos que tienen”, enfatizó.
Para los creyentes y la sociedad en general, el mensaje fue claro: es imperativo ser más sensibles y empáticos. “No hagamos juicios inmisericordes”, pidió, recordando que “cada desaparecido tiene un nombre, una historia y una familia que lo espera.
“Es un deber de humanidad y de solidaridad”, concluyó el arzobispo, reforzando la idea de que la fe y la esperanza de las madres buscadoras, a quienes el Papa Francisco calificó como “ejemplo”, debe ser un motor para la acción colectiva y la solidaridad.










