Verónica fue atropellada hace ya 14 años, desde entonces a peleado por una indemnización que hasta la fecha la empresa cervera no le ha entregado.

Francisco Mendoza / Diario de Chiapas

En el programa Tiempo de Mujeres conducido por Itzel Grajales, estuvo de invitada especial Verónica Jacqueline Ordoñez Roblero, quien habló en el programa sobre el accidente que tuvo y que, en 14 años, la empresa responsable no se ha hecho cargo de sus gastos e indemnizaciones, ya que las condiciones en las que quedó no son las adecuadas para laborar.

La invitada comenzó contando sobre el siniestro en el que se vio envuelta, narró que iba a la empresa en donde estaba realizando la contaduría en aquel entonces, en el lado poniente de la ciudad, cerca de Plaza Ámbar.

Señala que, al llegar a su destino, un vehículo la atropelló, pasándole la llanta sobre la cabeza del lado derecho, afectándole toda la movilidad de su cuerpo del lado izquierdo, desde esa fecha la dama no a podido caminar de nueva cuenta.

El vehículo que atropelló a Verónica le cambió la vida por completo, pertenece a una empresa cervecera, la afectada dijo que a pesar de que el abogado con el que inició esta demanda no ha descansado en estos años, los resultados no llegan, porque la empresa mete amparo tras amparo para no pagarle los millones de pesos que le debe por tanto tiempo.

“Yo la verdad quisiera que me paguen la indemnización, esto está determinado por un juez; no puede ser más o menos que de lo que determinó el juez, es lo que me corresponde que me paguen”.

La conductora señaló que desde que se dio a conocer este caso, se supo que el armatoste que atropelló a Verónica iba a exceso de velocidad, “por eso la exigencia de esta indemnización es bastante justa y necesaria”.

Cuando Verónica fue atropellada, su pequeña hija solo tenía dos años de edad, y en las condiciones en las que quedó, ya no pudo cuidar de su niña; “mis papás son los que se han hecho responsables de mi hija y de mí”.

Las secuelas le pasan factura a Verónica, un ejemplo claro es que con el ojo izquierdo no ve nada, además de la frustración de no poder atender como debería ser a su pequeña niña.

El habla es otra de las secuelas que tiene Verónica, ya que habla pausado, un poco trabado y con un sonido bajo, “no me expreso correctamente o tampoco se entiende, podría decirse, mi habla se enredan mucho mis palabras y no puedo caminar que me limita mucho”.

Verónica quedó truncada en la vida profesional, no hubo más futuro para ella en la contaduría, ya que 14 años después del accidente, no volvió más a ejercer su profesión.

“Por eso necesito esa indemnización, porque debo mantener a mi hija a parte de mis gastos, porque pago terapias, pago a una persona que me traslade de un lugar a otro, que me cuida porque soy una persona dependiente”.

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