Karla García / Diario de Chiapas
La escalada de violencia feminicida en Chiapas no puede explicarse desde una sola causa, sino como el resultado de una compleja suma de factores históricos, sociales y de omisiones institucionales, aseguró la Dra. Sandra Aurora González Sánchez, presidenta de la organización Pacto de Sororidad.
En entrevista, tras los recientes feminicidios ocurridos en Terán y en el fraccionamiento Real del Bosque, la activista señaló que la problemática responde a un “proceso histórico lleno de deudas pendientes del Estado hacia las mujeres”, donde las leyes y mecanismos de protección existen, pero no se aplican con firmeza.
“Estamos frente a un desafío mayúsculo. El Estado debe implementar medidas emergentes, pero no se trata de inventar nada nuevo: ya tenemos leyes escritas, dependencias establecidas y una alerta de género activa. El problema es la falta de acción y la suma de omisiones históricas”, puntualizó.
La especialista explicó que la violencia feminicida en la entidad es multifactorial, pues involucra fallas en todos los niveles de gobierno. A nivel municipal —dijo— la falta de alumbrado público, la acumulación de basura y la inseguridad en las calles generan un entorno de riesgo constante para las mujeres.
La doctora González Sánchez agregó que la prevención es un aspecto fundamental que ha sido descuidado. Recordó el caso de acoso sexual contra una menor en el transporte público, lo que refleja la vulnerabilidad en los espacios cotidianos.










