The Body Optimist
Fabienne Ba.
Un equipo de arqueólogos desenterró recientemente una estatua humana enterrada durante más de 12,000 años en un muro de piedra en Göbekli Tepe, un importante yacimiento neolítico en el sureste de Turquía. Este hallazgo excepcional cuestiona el origen de las creencias colectivas y podría reescribir parte de la historia de las sociedades humanas primitivas.
Un descubrimiento en el corazón de Göbekli Tepe
El Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía anunció recientemente el proyecto “Tas Tepeler”, que reúne a 36 instituciones científicas y a casi 220 investigadores. La estatua, desenterrada en una cavidad de la pared, es testigo de un gesto ritual intencionado. Dirigido por el profesor Necmi Karul, de la Universidad de Estambul, el equipo destaca la importancia de esta inserción arquitectónica, probablemente vinculada a una ofrenda votiva.
Una rara representación humana en el Neolítico
Los restos de Göbekli Tepe son conocidos por sus monumentales pilares en forma de T y sus esculturas de animales. Sin embargo, las representaciones humanas completas son extremadamente escasas. Esta figura antropomórfica, integrada en la arquitectura, representa una ruptura iconográfica en el arte de la época, revelando nuevas dimensiones espirituales y sociales.










