“La vida sirve para servir a los demás”, dijo al recibir el Galardón Rinoceronte de la Facultad Libre de Derecho de Chiapas
Karla García / Diario de Chiapas
Con un emotivo discurso lleno de gratitud, valores y reflexiones sobre el compromiso social, el doctor Javier Castellanos Coutiño recibió el Galardón Rinoceronte de la Facultad Libre de Derecho de Chiapas (FLDCH), en reconocimiento a su destacada trayectoria académica, profesional y humana, que ha dejado una huella profunda en la medicina y en la sociedad chiapaneca.
Visiblemente conmovido, el especialista —reconocido por ser el primer trasplantólogo de riñón en México y un impulsor de importantes reformas en materia de salud— agradeció el homenaje a su tierra natal y recordó los valores que marcaron su camino profesional y personal.
“Estoy profundamente emocionado. Este reconocimiento en mi tierra significa mucho para mí, porque siempre he estado dispuesto a dar la vida por Chiapas. Aquí crecí, aquí aprendí y aquí quiero dejar mi legado”, expresó.
En su intervención, Castellanos compartió enseñanzas que lo han guiado desde su infancia, heredadas de sus padres, ambos maestros rurales. “Mi padre me enseñó que lo más valioso que tenemos es la razón, porque es en la mente donde decidimos lo que conviene y lo que no”, recordó.
Pero fue una frase la que marcó toda su filosofía de vida y que compartió con los jóvenes presentes: “La vida sirve para servir a los demás. El que no vive para servir, no sirve para vivir.”
El doctor Castellanos Coutiño, a pesar un profesional de la ciencia médica, resaltó la importancia de desarrollar la espiritualidad, la creencia de alguien más poderoso que el ser humano.
“Durante muchos años tomé esta idea en serio, y entendí que además de la razón, necesitamos desarrollar la espiritualidad: el amor, la preocupación por los demás, el deseo de atender y resolver. Eso es lo que da sentido a nuestra existencia”, subrayó.
Castellanos aprovechó el momento para enviar un mensaje a las nuevas generaciones sobre el papel que tienen en la transformación del país. “Veo un México que necesita trabajo, estrategia y preparación. Tenemos talento y recursos, pero nos ha faltado rumbo. Los jóvenes tienen la capacidad de cambiar esa realidad; deben creer en sí mismos, formarse con excelencia y comprometerse con el bienestar colectivo”, puntualizó.
Por su parte, Gabriel Enrique Bravo del Carpio, rector de la FLDCH, indicó que este reconocimiento busca rendir homenaje a quienes han dejado una huella significativa en la historia de Chiapas y México.
“El doctor Castellanos Coutiño es un patrimonio de nuestro estado, es un referente nacional e internacional por sus aportes a la medicina y su incidencia en políticas públicas. Reconocerlo en vida es una manera de honrar su esfuerzo, su compromiso y su ejemplo para las futuras generaciones”, afirmó.
Bravo del Carpio recordó que, a lo largo de sus 29 años, la Facultad Libre de Derecho ha mantenido un firme compromiso con la educación de calidad y con la formación de profesionistas capaces de incidir en la vida pública y privada del país.
El Galardón Rinoceronte es la máxima distinción que otorga la FLDCH a personalidades que, con su trabajo y legado, inspiran a la sociedad. En esta ocasión, el reconocimiento celebra no solo la brillante trayectoria médica de Javier Castellanos Coutiño, sino también su mensaje profundo: “la verdadera grandeza de la profesión, como la de la vida, radica en el servicio a los demás”.










