Redsalud busca sumar esfuerzos entre empresas, gobierno y sociedad.
Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
A pesar de que los trastornos del autismo son detectables de manera más fácil desde las familias y el entorno médico, aún existe poca atención en este entorno, con tratamientos que llegan ser costosos para las familias señaló Vanessa Traconis Quevedo, presidenta de Redsalud Internacional.
“Lo que hemos logrado entender es que a pesar de que hoy en día hay una apertura en este tema del autismo, seguimos teniendo las mismas manchas de desigualdad, la poca oportunidad de que los padres tengan el acceso para sus hijos, oportuno y correcto asequible en tratamientos farmacológicos, en tratamientos y terapias e inclusive en los diagnósticos”.
Reconoció que, si se conoce y se habla del autismo, pero no se habla de lo que se vive en el día a día para los padres y las familias que este tipo de trastornos los sumerge en una pobreza multidimensional.
Los padres de familia con una persona autista y que no cuentan con recursos económicos suficientes, tienen que empezar a decidir entre comer y el diagnostico o el tratamiento farmacológico de su paciente, impidiendo que la familia tenga una buena calidad de vida.
Al cuestionarle si el sistema de salud pública carece de elementos para la atención de personas con autismo, dijo que ciertamente “no tienen los alcances, no hay algo dimensionado, no hay un laboratorio, por eso es momento de generar un observatorio de los trastornos del neuro desarrollo, Fundación Redsalud asume este reto”.
Redsalud lleva 11 años con la experiencia del observatorio de pobreza farmacéutica, la equidad sanitaria y la exclusión social; “y hoy nos vamos a enfocar a medir todas estas desigualdades en los accesos diferenciados del tratamiento, desde el acceso hasta el seguimiento completo para las personas que tienen algún trastorno”.
Indicó que evidentemente hay muchas carencias en el servicio público por lo que las entidades sociales, como el gobierno en sus tres niveles e inclusive las empresas, tienen que trabajar en conjunto para evitar una carga sanitaria tan fuerte para el país.
“Lo que nosotros proponemos como fundación es un trabajo de filantropía comunitaria, hoy en día, estamos por presentar en menos de un mes el libro que se llama: “Comer o medicarse”, de donde sale la propuesta de la Fundación Redsalud de cómo abordar la pobreza farmacéutica y la equidad sanitaria a través de la filantropía”.
Dijo que este es un modelo de ganar / ganar para todos, porque gana la persona que es atendida correctamente en salud, ganan las empresas al tener mayor productividad y gana el gobierno al quitar un poco de esta carga asistencial que se está demandando.
“No solamente es que hoy en día tenemos más pacientes con trastornos, sino que hoy tenemos la facilidad para los diagnósticos que hoy se pueden detectar a muy temprana edad, que una persona tiene un trastorno. Pero ¿Qué sigue después del diagnóstico? Esa es la pregunta”.
El problema no es de donde sacar el dinero para la atención de las personas con trastorno, sino cuánto le va a costar al sistema de salud en un futuro por no atender a tiempo a estas personas.
“Una persona más o menos en promedio, una terapia puede ir de 250 a mil 500 pesos, el neurólogo entre 700 y mil 500 pesos, el tratamiento farmacológico puede ir de 600 hasta 7 mil pesos; “si tú haces esta suma de necesidades de recurso que requiere la familia, cuando la media (económica) del promedio de un chiapaneco es un ingreso de 7 mil pesos mensuales, no alcanza”.
El modelo que está presentando Redsalud es un programa innovador que conjunta la filantropía comunitaria con la ciencia, la investigación y la tecnología, es pionero en México con replicas en Cuba, El Salvador, Colombia y Guatemala.
“Trabajamos con organizaciones que están presentes en 115 países y es un modelo probado, por eso hoy estamos presentando y en un futuro les estaremos presentando a conocer el libro que vamos a presentar con esta propuesta”.
Actualmente Redsalud atiende a 395 mil personas en el estado de Chiapas, sin un recurso de gobierno directamente, son recursos de la iniciativa privada.
“Esto es como quitar esta carga al sistema de salud que está siendo incapaz de atender a toda la capacidad que demandan este servicio y no lo digo como algo golpeado, sino como algo colaborativo, tenemos que ver hoy en día de quién es la responsabilidad en materia de salud y puede haber muchos enfoques”.
La responsabilidad puede ser de los gobiernos, pero también del cuidado de las personas en sus hábitos y desde ahí se tiene que trabajar, porque el tema preventivo siempre será más económico.
“Sumar esfuerzos va hacer que abordemos el tema de salud de manera correcta, oportuna y asequible”, explicó.
La filantropía comunitaria es la práctica de utilizar recursos locales (como tiempo, talento y dinero) para abordar las necesidades de una comunidad específica, involucrando a miembros locales en la toma de decisiones. Se centra en el bien común a partir de la convicción de que quienes viven en una comunidad son quienes mejor entienden sus propias necesidades y cuentan con valiosos recursos para solucionar sus problemas.










