Un enfoque que no margine a los más necesitados, como si fueran los culpables de su condición, dice arzobispo Francisco González
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La pobreza y la violencia fueron los ejes centrales del mensaje compartido este domingo por el Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, José Francisco González González, quien hizo un llamado urgente a cambiar la perspectiva social y a emprender acciones concretas para pacificar el país.
En un encuentro con los medios de comunicación, el jerarca católico reflexionó profundamente sobre la necesidad de transformar el enfoque con el que se aborda la pobreza en la sociedad.
“Debemos adquirir un enfoque diferente, que permita construir una sociedad donde no se margine a los más necesitados, como si fueran los culpables de su condición”, sentenció González González.
El Arzobispo aprovechó la proximidad de la Jornada Mundial de los Pobres para recordar que la ayuda a los más necesitados debe ir más allá de la simple caridad superficial, como dar limosna o abrazos.
En este sentido, destacó el trabajo de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez: “Aquí en nuestra Arquidiócesis, desde hace algunos años la Jornada Mundial de los pobres está precedida por una semana social, promovida por la Pastoral Social, en la que se reflexiona sobre la proyección social de la fe”.
José Francisco González González no evadió la preocupación por la situación de violencia que lacera al país, haciendo hincapié en la urgencia de realizar gestos concretos y decididos para erradicar cualquier manifestación violenta.
El Arzobispo señaló que la violencia no es un fenómeno aislado, sino una realidad cotidiana alimentada por estructuras criminales que se han expandido.
“Hemos señalado la violencia cotidiana y la persistencia del crimen organizado que ha extendido sus tentáculos a muchos rincones del país, manteniendo a vastas regiones bajo el dominio de los violentos”, enfatizó el Arzobispo, subrayando la gravedad de la situación que afecta a amplias zonas nacionales.










