¿Cuál es el papel de los reporteros, redactores y editores en los tiempos del IA y la autocensura?
Día Nacional del Periodista
Cada 4 de enero, desde 1954 se conmemora en México el Día Nacional del Periodista, fecha que dejó de ser conmemorativa desde hace tiempo, al menos por la lamentable situación de violencia, donde los periodistas y toda persona que ejerce la labor de informar ha sido víctima de violencia o fueron asesinados, colocando al país, desafortunadamente, como uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo, incluso rebasando datos y estadísticas en países donde la guerra está a la orden del día.
Eso sin contar que los crímenes hacia estos quedan impunes o peor aún, la opinión pública y el propio gremio está consciente de quienes fueron los autores intelectuales de esos crímenes.
Este día surge a mitad del siglo XX, con el fin de conmemorar a uno de los periodistas más reconocibles y un mártir de la libertad de expresión: Manuel Caballero, quien en su momento denunció a Sebastián Lerdo de Tejada y si bien apoyo a Porfirio Díaz en su campaña, fue de los primeros en denunciar. En cuestiones técnicas, este personaje fue un pilar en el género del reportaje y la crónica; pero, haber fundado periódicos críticos que fueron fundamentales para la vida política del país en esos años.
Ahora bien, con el avance de la tecnología, la técnica para llevar la información y sobre todo, la inmediatez en que la noticia circula, replantea la necesidad acerca de la función del periodismo y sus artífices ¿Son necesarios? ¿La tecnología podrá sustituir el manejo de la información? Tal vez en el formato, pero la veracidad, la ética y la pericia de estos agentes del periodismo difícilmente las nuevas tecnologías, en especial la Inteligencia Artificial, difícilmente podrán igualar.
Está de más mencionar la forma en que los formatos de la información han cambiado; la televisión como la conocíamos cambió en apenas unas décadas, ahora son reducides a los reels de las redes sociales; la radio que, según expertos, está en peligro de extinción, no obstante, sus bases y técnica, al menos para ser un profesional en el micrófono, no deben dejar a un lado; ahora bien, el formato impreso, el periódico como lo conocemos ha sido desplazado, cada vez menos se imprime y la nota ya circula en portales web o en las propias redes sociales.
Entonces, el rigor en la redacción, ya no digamos la veracidad, fueron mermados en aras de conseguir la primicia de las redes, que priman el morbo y no el propósito de mantener a la población informada.
En este sentido, prevalece el cuestionamiento ¿Se debe conmemorar o denunciar en esta fecha? Claro, no tiene nada de malo conmemorar, sin olvidar los principios de veracidad y ética profesional de los que se dedican a informar; también, se debe denunciar, sobre todo por la censura que sigue prevaleciendo y la violencia hacia los comunicadores.
Ahora bien en el tema de la censura, cada contexto histórico han manejado sus temas tabús, pero en estos tiempos posmodernos y de “posverdad”, prevalece la idea de la “autocensura”, esta resulta más peligrosa que la censura del sistema, régimen o gobierno, ya que en este apogeo de la cultura woke, de la 4T y de las “benditas redes”, uno no sabe que “verdades” pueden resultar incomodas a las masas o grupos radicales; no olvidemos el incidente hace 11 años al semanario Charlie Hebdo o al atentado hacia el escritor o autor de “Los versos satánicos”, Salman Rushdie en el 2022. Parece mentira, pero el poder de la información puede ser la mecha para una detonación sin control.
En fin, en esta fecha donde los periodistas son el centro, deben entender la gran responsabilidad de informar y de ser los portavoces de la opinión pública.










