Conceptos ambientales, de cambio climático, la resiliencia, entre otros, deberían formar parte del sistema formativo en los niveles básicos.
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Uno de los aspectos claves del marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030, implica conocer los peligros y nuestras vulnerabilidades ante el cambio climático, una formación que debería empezar en las aulas.
De acuerdo con Ricardo Gehrke Portilla, ingeniero especializado en la dictaminación de riesgos, e integrante de la Asociación Nacional de Profesionales en Resiliencia, del estado de Chiapas, en el sistema educativo, desde sus primeras etapas, es como puede moldearse una nueva forma de relacionarse con el entorno, algo que será fundamental para los años por venir, ya que estamos viviendo las variabilidades climáticas por el incremento en la temperatura del planeta.
Conceptos ambientales, de cambio climático, la resiliencia, entre otros, deberían formar parte del sistema formativo en los niveles básicos, ya que los menores incorporan con más facilidad los cambios que serán necesarios.
“Desde menores podemos aprender a relacionarnos mejor con el planeta, sobre todo, a conocer los riesgos y nuestras vulnerabilidades, evitando la construcción de más riesgo social, como sucede actualmente”.
Así como se prepara a las futuras generaciones para enfrentar una nueva realidad laboral, debe ocurrir lo mismo para un planeta que ofrecerá nuevos desafíos, y ya no a largo plazo, sino mucho antes de lo que se había previsto, como lo muestran los últimos modelos climáticos, destacó










