En caso de un percance, estos trabajadores suelen enfrentar consecuencias por la carencia de seguridad médica, ya que no tienen acceso a servicios de salud privados o seguros de gastos médicos mayores
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
El inicio de 2026 ha estado marcado por una tendencia alarmante de accidentes.
Muchos de los casos que ocurren en las vialidades de la capital chiapaneca, el incremento se debe a la distracción por el uso de dispositivos móviles.
Aunque el problema afecta a todos los sectores, los motociclistas, específicamente quienes se dedican al servicio de reparto, se han convertido en el grupo de mayor vulnerabilidad y riesgo.
Gerardo Anza, reconocido instructor de manejo de motocicletas, calificó como una “inconsciencia enorme” la práctica habitual de conducir y revisar el teléfono simultáneamente.
Según el experto, este fenómeno es particularmente crítico entre los repartidores, quienes suelen operar sus unidades bajo condiciones de alto riesgo.
“Los vemos que van revisando su teléfono con una mano mientras que con la otra sostienen el manubrio. No tendrán ninguna capacidad de respuesta ante el movimiento de otro vehículo”, advirtió Anza.
El instructor subrayó que, en un vehículo de dos ruedas, no existen las “segundas oportunidades”.
La falta de pericia, sumada a la atención dividida, anula cualquier margen de maniobra ante imprevistos, convirtiendo una entrega rutinaria en una tragedia potencial.
De acuerdo con estudios de la Fundación Carlos Slim, el acto de leer un mensaje de texto retira la vista del camino por un promedio de cinco segundos.










